25 de mayo de 2012

Reflexiones y Citas "Extraordinarias"



"Cuando ya no pueda escribir libros, creo que se me quitarán las ganas de vivir"

El escrito inglés Terry Pratchett en el impactante e indispensable documental Choosing to Die en el que se trata el tema de la eutanasia y la muerte asistida  








18 de mayo de 2012

Reflexiones y Citas "Extraordinarias"


"Y tú y yo sabemos que el mercado es un negocio que está lleno de gente que cuenta historias sobre superhéroes pero, al final del día, ellos no tienen lo que Ditko o Kirby tenían: “esa cosa especial”. Y eso era lo que me atraía a mí." 

David Lloyd en una entrevista exclusiva para Zona Negativa

17 de mayo de 2012

Reflexiones y Citas "Extraordinarias"



"Sé que usted es de los que buscan respuestas, y por supuesto, tenemos intención de dárselas. Y es de esperar que nos devolverá el favor."

Cita de Morning Glories del guionista estadounidense Nick Spencer

12 de mayo de 2012

Reflexiones y Citas "Extraordinarias"


"Estamos en el negocio de probar que las películas de superhéroes no son solo bombones (¡son trufas!). [...] Haga como lo haga El Caballero Oscuro en su primer fin de semana, lo único que me importa es la entrada que YO definitivamente voy a comprar. Nolan y Raimi INVENTARON las verdaderas películas de superhéroes. (Mención especial a Jon Favreau y James Gunn)"

Joss Whedon en una Carta Abierta
de Agradecimiento a los Fans de Los Vengadores

10 de mayo de 2012

Reflexiones y Ciras "Extraordinarias"



"Soy un gran admirador de Tolkien. Pero él era un hombre de una época distinta. Nació en el siglo XIX, dedicó su vida a la academia, era uno de los grandes lingüistas del mundo, era un producto de la Gran Bretaña de la época. Yo soy producto de la generación de los babyboomers , hijo de una familia obrera de Nueva Jersey. Tengo formación de periodista, vengo de la subcultura de la ciencia ficción, fui objetor de conciencia en Vietnam. Todas estas diferencias se reflejan en nuestra literatura, aunque sin su precedente mis libros quizá nunca se hubieran materializado. Tolkien es el gigante del que deriva toda la fantasía moderna" 

George R.R.Martin en una 
entrevista en El Periódico

9 de mayo de 2012

Reflexiones y Citas "Extraordinarias"


"No podíamos establecer claramente ante quién responde SHIELD, si la organización trabaja para el Ejército o si es el Ejército el que está a su servicio. [...] Una vez nos topamos con ese obstáculo, decidimos que no queríamos tener relación con la película" 

Phil Straub, Portavoz del Departamento de Defensa de Estados Unidos a propósito de la negativa del Pentágono a colaborar en la película Los Vengadores de Joss Whedon.

14 de marzo de 2011

Reflexiones y Citas "Extraordinarias"


"¿Para qué preocuparse de hacer superhéroes realistas si ahora el cine puede hacerlo mejor que nadie? Siento que esto libera a los comics, les permite ser un poco más salvajes"

Grant Morrison en la entrevista Matando a Batman de la revista Wizard 

7 de marzo de 2011

Entre Viñetas -El Misterio de Tunguska y Nikola Tesla (II)-


"He visto todo el aire a mi alrededor lleno de lenguas de llamas vivas. Su intensidad, en lugar de disminuir, aumenta con el tiempo"

En 1930 el genial científico e inventor Nikola Tesla llegó a afirmar que había concebido un potente arma de detsruccion masiva denominada El rayo de la muerte, usando una tecnología desconocida que él conocía como teleforce, y que permitiría disparar un haz de partículas macroscópicas hacia seres vivos u objetos para destruirlos por completo. Se cree que tal aparato nunca fue desarrollado pero después de su muerte hubo muchos rumores acerca de la existencia de esta arma que posteriormente fue muy recurrente en novelas de ciencia ficción y películas, generando en el camino la creación de conceptos como la pistola de rayos láser, utilizada por héroes de ficción como Flash Gordon. El arma de Nikola Tesla supuestamente era capaz de enviar un rayo electromagnético a centenares de kilómetros y arrasar grandes extensiones de Tierra o incluso destruir todo el planeta. La leyenda dice que Nikola Tesla se puso en contacto con Woodrow Wilson, el presidente número veintiocho de Estados Unidos, para explicarle el funcionamiento de la máquina y ofrecérsela como sistema defensivo militar pero el presidente, así como otros lideres mundiales del momento a los que se dirigió, no le tomaron en serio. Hay que tener en cuenta que Nikola Tesla empezó a desarrollar ciertos problemas mentales a muy temprana edad, era propenso a las alucinaciones y desarrolló una tendencia maniático compulsiva obsesiva que bien podría haberle inducido a creer de verdad en el mencionado Rayo de la Muerte y que también explicaría algunas de sus extrañas acciones.


Siguiendo esta teoría Nikola Tesla decidió hacer una prueba de su arma aprovechando que su amigo y explorador estadounidense, Robert Peary, intentaba en 1908 llegar al Polo Norte, hecho que finalmente lograría constando históricamente como el primer hombre en realizar tal hazaña. El plan era que Nikola Tesla enviaría una descarga de su arma en dirección oeste a donde su compañero se encontraba para que este pudiese observar al anochecer la intensa luminosidad que provocaría la detonación. Ni Robert Peary, ni su expedición, fueron capaces de ver nada pero a unos 16.000 kilómetros de distancia se producía ese mismo día la explosión de Tunguska. Se sabe que en esa misma década se produjeron otras explosiones similares alrededor del planeta pero de menor intensidad a la de Tunguska que algunos tienen como prueba de los experimentos llevados a cabo por Nikola Tesla. Se conoce también que el científico e inventor construyó alrededor de esa fecha un oscilador de alta-frecuencia que generaba 4 millones de voltios que le generó algunos problemas, las chispas que producía el artefacto eran demasiado grandes y violentas para su laboratorio de Nueva York y la leyenda urbana dice que tuvo que acabar destruyéndolo con un martillo o incluso que su laboratorio había explotado en el proceso.

Sea como sea en 1943, después del fallecimiento de Nikola Tesla, el Gobierno de los Estados Unidos se hizo con todos sus documentos originales e inventos siendo declarados secreto Federal del Gobierno Americano, lo cual sólo siguió alimentado las especulaciones. Años más tarde, la familia Tesla y la embajada Yugoslava lograron recuperar el material incautado que hoy día se encuentra expuesto en el Museo de Nikola Tesla aunque algunos de sus estudios siguen siendo indescifrables debido al peculiar método de trabajo del inventor pues resulta que la mayoría de los documentos de sus proyectos apenas eran esbozos dentro de su cabeza. No deja de resultar sorprendente que, pese a su gran aportación al mundo moderno, Nikola Tesla siga siendo un completo desconocido para el gran público pero, aún así, su fama ha conseguido trascender a otros medios. En 2006, por ejemplo, Christopher Nolan adaptaba a la gran pantalla la novela El Prestigio del autor inglés Christopher Priest, en la cual Nikola Tesla es presentado como el inventor de un ingenioso aparato eléctrico utilizado por los dos ilusionistas que protagonizan la historia. El actor David Bowie interpretaría el papel en cuestión dando vida a un Nikola Tesla enigmático y carismático que acaba desarrollando una máquina de teleportacion. Históricamente el inventor serbio también trabajó en un proyecto para teletrasportar electricidad de un punto a otro. Nikola Tesla también es citado u homenajeado en otras novelas como en Hyperion de Dan Simmons o en El Mundo Perdido de Michael Crichton; en videojuegos como Lara Croft Tomb Raider: Legend, Command & Conquer: Red Alert , Silent Hill: Origins o Return to Castle Wolfenstein; en canciones como Tesla's Hotel Room del grupo The Handsome Family o Nikola Tesla de Joy Electric; o, finalmente, en el mundo del cómic en obras como Clockwork Girl de Sean O’Reilly y Kevin Hanna, The Light and Darkness War de Tom Veitch y Cam Kennedy, la reciente RASL de Jeff Smith, el Hellboy de Mike Mignola o Atomic Robo de Brian Clevinger y Scott Wegener.
Especialmente llamativas son estas tres últimas obras relacionadas ya no sólo con Nikola Tesla sino con el famoso Evento de Tunguska. En el Hellboy de Mike Mignola, creado en 1994, tenemos al villano Grigori Rasputín, responsable de la llegada de “rojo” a nuestro mundo. Este utiliza un monolito que fue extraído después del colapso en Tunguska que según él fue enviado por Los Siete Demonios del Caos, los Ogdru Jahad, para preparar su llegada a la Tierra. Nikola Tesla no aparece referenciado en la obra de Mike Mignola pero sí lo haría en 2007 en el cómic RASL de Jeff Smith, donde este relaciona directamente al científico con el suceso de Tunguska. Aunque, sin duda, la visión más amplia del hecho la tenemos en el mencionado Atomic Robo de Brian Clevinger y Scott Wegener donde sus autores dan un papel de especial relevancia a Nikola Testa, a pesar de no aparecer físicamente nunca en la obra, siendo el creador del único robot del mundo conocido con “inteligencia automática” incorporada (el científico serbio también trabajó en el campo de la robótica) que es el verdadero protagonista del cómic. Curioso es además el tercer recopilatorio de la serie, Atomic Robo y La Sombra de Más Allá del Tiempo, en donde se explica que Nikola Tesla, junto al escritor H.P.Lovecraft y Charles Fort, un investigador estadounidense de sucesos paranormales de la época, hizo frente a un extraño y terrible ser hiperdimensional en el área de Tunguska en el año1908. Sin duda la visión más curiosa sobre dicho acontecimiento vista hasta la fecha en las páginas de un cómic. Como se suele decir, la realidad acaba superando a la ficción pero, en ocasiones, el problema es más bien distinguir la realidad de la ficción.


Ver también:
Nikola Tesla: Un Científico Sabio
Nikola Tesla y el Evento de Tunguska en Pensamientos JFS
Artículo Sobre Nikola Tesla en Wikipedia

Artículos Relacionados:

Atomic Robo y Los Científicos de Acción de Tesladyne
Atomic Robo y Los Perros de la Guerra
Atomic Robo y La Sombra de Más Allá del Tiempo

6 de marzo de 2011

Entre Viñetas -El Misterio de Tunguska y Nikola Tesla (I)-


"Como en el destello de un rayo. 
En un instante la verdad fue revelada" 


La historia de la humanidad esta plagada de misterios indescifrables, sucesos extraños e inexplicables que tal vez lo sigan siendo para siempre. No es algo propio de tiempos pasados pues incluso en la más reciente historia contemporánea podemos encontrar desconcertantes sucesos que aún hoy siguen sin haber sido resueltos o explicados. Uno de ellos, casi de tendencia paranormal, es el conocido como Evento de Tunguska. Nos tenemos que situar a principios del siglo XX, en el año1908, en una pequeña región rusa de la Siberia, en la citada Tunguska, donde tuvo lugar tal enigmático acontecimiento. En el mes de Junio de ese año se produjo en la zona una fuerte y potente explosión de origen desconocido similar a la generada por un arma termonuclear, de entorno a treinta megatones, y que afortunadamente afectó a un área despoblada del territorio. La explosión fue sentida a grandes distancias y detectada por numerosas estaciones sismográficas y barográficas del mundo debido a las fluctuaciones en la presión atmosférica que produjo su deflagación. En Estados Unidos, los observatorios del Monte Wilson y el Astrofísico del Smithsonian, observaron una reducción en la transparencia atmosférica de varios meses de duración, en lo que se considera el primer indicio asociado a explosiones de tan alta potencia.

El suceso pasó algo desapercibido durante los años de la rusia zarista que no se mostró interesado en él, pero en el año 1921 la Academia Soviética de Ciencias envió una expedición a la zona dirigida por el reputado minerólogo Leonid Kulik que hallaría allí un área de devastación de entorno a 60 kilómetros de diámetro. En posteriores expediciones se realizaron fotografías aéreas de la zona descubriendo una estructura del área de devastación en forma de “alas de mariposa” que podría indicar la explosión de varios objetos. También se encontraron en la zona, años después, restos de microlitos cristalinos ricos en níquel e iridio y algunas pequeñas partículas de magnetita lo que podría avalar la teoría de que la explosión fue provocada por un objeto natural de origen extraterrestre. Recientemente, en el año 2007, una expedición italiana que viajó al lugar en 1999 aseguró haber encontrado un “cráter menor” asociado al suceso, de unos 50 metros de profundidad y 450 de diámetro, localizado en el lago Cheko del que curiosamente no se tiene conocimiento de sus existencia antes de 1908. Se han barajado numerosas hipótesis sobre el suceso, sin llegar a ninguna conclusión ni consenso entre la comunidad científica, aunque la mayoría se decanta por el impacto de un pequeño cometa en la zona.


Pero una de las teorías más curiosas, bastante popular en su momento, es la que relaciona el llamado como Evento de Tunguska con el hoy casi desconocido inventor, ingeniero mecánico y eléctrico de origen serbio Nikola Tesla. Una figura tan curiosa y enigmática como el propio suceso acontecido en 1908 pues Nikola Tesla resulta ser una de las grandes mentes de nuestro pasado siglo XX, con al menos 278 patentes atribuidas a su persona, entre ellas algunas tan importantes como el motor de corriente alterna, la bobina de dos filamentos, el sistema de distribución de corriente alterna polifásico, los elementos fundamentales de sistemas de comunicación inalámbrica (prioridad legal de la invención de la radio), el oscilador electrónico de radiofrecuencia, dispositivos de rayos X, aparatos para la generación de ozono, dispositivos para emisión de energía a larga distancia, aparatos de rayos de partículas ionizadas, dispositivos para descargas de alto voltaje, aparatos para protección de los rayos, la turbina sin aspas, aeronaves de despegue y aterrizaje vertical y un largo, muy largo etcétera. A todos los efectos se puede decir que Nikola Tesla fue, sin duda, el Leonardo da Vinci del pasado siglo XX.


Nikola Tesla llegó a trabajar a partir de 1882 para la Continental Edison Company, una de las empresas del más famoso y afortunado Thomas Alva Edison, diseñando mejoras para el equipo eléctrico ideado por este mientras concebía el motor de inducción e iniciaba el desarrollo de varios dispositivos que usaban el campo magnético rotativo. Nikola Tesla mejoró los diseños de los generadores de corriente continua de Thomas Alva Edison y le brindó varias patentes que el registró como propios aunque, posteriormente, éste se negó a subirle el sueldo y a pagarle los 50.000 dólares que le había prometido por su trabajo por lo que el inventor y científico serbio abandonó la compañia. Thomas Alva Edison propició entonces la invención de la silla eléctrica, que empleaba la corriente alterna desarrollada por Nikola Tesla, como una hábil maniobra para desprestigiar al inventor y favorecer así la comercialización de la corriente continua de la que él era impulsor. Nikola Tesla también tuvo un enfrentamiento con otro inventor de la época, Guglielmo Marconi, en relación a la invención de la radio pues el primero había desarrollado un dispositivo similar al menos 15 años antes que él. El Tribunal Supremo de los Estados Unidos dictaminó, seis meses después del fallecimiento de Nikola Tesla, que la patente relativa a la radio era legítimamente propiedad suya, reconociéndolo de forma legal como inventor de ésta, pero este hecho no trascendió a la opinión pública, que aún hoy sigue considerando a Guglielmo Marconi como su descubridor. No es de extrañar, pues, siendo una figura de tal calibre y trascendencia y con una personalidad tan llamativa, que algunas teorías apunten a Nikola Tesla como el causante de la explosión de Tunguska.


(Continuará)

Ver también:
Nikola Tesla: Un Científico Sabio
Nikola Tesla y el Evento de Tunguska en Pensamientos JFS
Artículo Sobre Nikola Tesla en Wikipedia 

26 de febrero de 2011

Reflexiones y Citas "Extraordinarias"

"He oído razonamientos que dicen que el Superman de Christopher Reeve no es el auténtico porque es de una película y no de un cómic. Vale, pero hay más gente que conoce ese Superman que gente que haya leído un cómic de Superman en toda su vida, así que ¿por qué es uno más correcto que el otro? (...) Cada mito tiene un gran número de interpretaciones y lo importante es el espíritu del personaje".

Guardián de los Mitos, entrevista a Mark Waid en Tebeosfera (2004)

1 de julio de 2010

-Northlanders: La Cruz + El Martillo de Brian Wood y Ryan Kelly-


"No parece ser un hombre equivocado...
tanto como un hombre guiado por una causa"


El primer arco argumental de Northlanders, El Regreso de Sven, resultó una bocanada de aire fresco dentro de las últimas propuestas de la línea Vertigo de DC Comics, con una historia narrada con detalle y de forma efectiva por Brian Wood y plasmada por los espléndidos lápices del italiano Davide Gianfelice. Con La Cruz + El Martillo, segundo arco argumental autoconclusivo publicado por Planeta de Agostini que corresponde a los números #11-16 de la serie, Brian Wood intenta llevar su propuesta un paso más allá dejando la sutileza a un lado en sus comparaciones del "salvajismo" y decadencia de nuestro mundo contemporáneo, irónicamente inmerso en una espiral en constante cambio y evolución con cierta correspondencia a los tiempos vividos por las poblaciones vikingas en su ocaso a partir del siglo XI d.C. que finalmente resultarían en el conflicto y la aculturación hacia los roles cristianos del momento. La Cruz + El Martillo es, pues, un título bastante explícito al respecto, reflejando la dualidad que enfrentaba a la religión cristiana contra las tradiciones paganas vikingas. En este relato Brian Wood nos presenta de nuevo a un personaje marginal, un brutal y obsesivo Magnus acompañado por su hija Brigid, enfrentado en una eterna huida a las fuerzas de ocupación vikingas que se personifican en su cazador y "especialista forense" Lord Ragnar Ragnarsson, un enviado del rey Sigtrygg. Como telón de fondo de la anunciada tragedia tenemos la Irlanda del año 1014 d.C. durante la batalla de Clontarf que resultó la culminación del conflicto entre los reinos de Munster y Leinster por la soberanía del país.


En esta ocasión, con La Cruz + El Martillo, el guionista estadounidense Brian Wood realiza un trabajo más ligero donde las citadas referencias o intencionados anacronismos de carácter contemporáneo, especialmente marcados en el personaje de Lord Ragnar Ragnarsson, definido por un espíritu racionalista y científico que parece algo fuera de época, y el "final trampa" de la propia historia, resultan mucho más forzados que en El Regreso de Sven. Brian Wood crea todo un "thriller psicológico" de época donde la caracterización de personajes sigue siendo la tónica dominante aunque sin el atractivo del dibujo de Davide Gianfelice que vimos en el primer arco argumental de la serie. Aquí el dibujante elegido, que también ejerce como entintador, es Ryan Kelly, al que conocemos por sus trabajos en el sello Vertigo en series como Los Libros de Magia o Lucifer. Ryan Kelly cumple sin muchas excelencias, a pesar de un trazo que puede recordar al del citado Davide Gianfelice, con un dibujo desgarbado y parco aunque efectivo en el plano corto y con un destacado sentido de la acción que aquí se sobrepone a la épica presente en El regreso de Sven. El colorista, de nuevo Dave McCaig, sigue realizando un trabajo encomiable convirtiéndose en el nexo de unión entre El Regreso de Sven y La Cruz + El Martillo junto a Massimo Carnevale que sigue deslumbrándonos con sus magníficas portadas.

Como comentó José Torralba en Zona Negativa en su momento a propósito de La Cruz + El Martillo "la historia es más pequeña, de menos calado, sin tantas triangulaciones y con menos personajes; y la estructura, por consiguiente, es más simple" pero, a pesar de todo, "poderoso en su subtexto". Es aquí, quizá, donde descubrimos el verdadero tono de la serie ideada por Brian Wood que no pretende en ningún caso plasmar fielmente el reflejo de una época o convertirse en un cómic de corte histórico propiamente sino utilizar las historias humanas que en Northlanders se nos van presentando para realizar una reflexión sobre nuestro propio presente. A pesar de ello Brian Wood respeta muchos aspectos del bagaje de la época que trata relacionados con tradiciones, comportamientos, vestuario y algunos sucesos de trascendencia histórica esencial en las páginas de Northlanders pero fuerza, en ocasiones, la mentalidad y las situaciones extraordinarias a las que se ven sometidos sus protagonistas para conseguir sus objetivos creando en el camino fábulas y metáforas atemporales sobre la sociedad y los valores humanos y sobre el choque de civilizaciones que tanto ha marcado el devenir histórico. Esto puede resultar una decepción para aquellos que busquen una obra de género más clasicista y más apegada a la concepción tradicional que tenemos sobre las culturas antiguas por mucho que esta suela estar tan "adulterada" como la visión que Brian Wood nos propone.


También hemos de tener en cuenta que Northlanders se articula como una serie de relatos de diferente extensión y temática, dentro de la época que retrata en la que se utilizan ciertas ideas y temas recurrentes así con cierto sentido de la épica, que convierte cada arco argumental o historia en una reinterpretación del concepto de la serie al obligarse a sí misma a liberarse de una continuidad estricta y cambiando de protagonistas y de escenario en cada relato. Esa independencia argumental es un valor propio de la serie aunque también puede ser un punto débil ya que, por defecto y de forma inevitable, algunas historias y protagonistas conseguirán empatizar y llamar más nuestra atención que otras. La Cruz + El Martillo es una historia menos llamativa, más tópica desde el punto de vista actual debido a su narrativa tramposa, menos detallada y de menos repercusión pero suple con entusiasmo y ritmo esas carencias, resultando en un entretenimiento más liviano y manteniendo intactas las posibilidades de una serie que sin duda nos tiene preparados mejores momentos en futuras entregas. Para comprobarlo tendremos que esperar al mes de Agosto en que Planeta de Agostini publicará el tercer recopilatorio de Northlanders, Sangre En La Nieve, que incluirá una serie de relatos cortos ilustrados por diferentes artistas como son Dean Ormston, Vasilis Lolos o Danijel Zezelj a los que se suma el regreso de Davide Gianfelice en una historia que sirve de continuación a El Regreso de Sven titulada en esta ocasión Sven El Inmortal.


Artículos relacionados:
-Northlanders: El Regreso de Sven de Brian Wood y Davide Gianfelice-

Ver también:
-Northlanders: La Cruz + El Martillo en Zona Negativa
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21 de junio de 2010

-Guerreros Secretos de Jonathan Hickman, Brian Michael Bendis y Stefano Caselli-


"Hago mi trabajo.

Es el mundo lo que ha cambiado.
Yo no, ni un ápice."


Nick Furia es uno de los personajes más veteranos de Marvel, con el mérito añadido de no pertenecer al ramo de los superhéroes, habiendo debutado ya en el lejano 1963 en las páginas de la publicación de corte bélico El Sargento Furia y sus Comandos Aulladores donde los incombustibles Stan Lee y Jack Kirby nos relataron sus vivencias durante su participación en la Segunda Guerra Mundial. Ya en 1965 Nick Furia ejercería como agente y espía de la CIA y, posteriormente, como comandante en jefe de la famosa agencia de inteligencia y antiterrorismo SHIELD convirtiéndose en décadas posteriores en una de las piezas principales del engranaje de la continuidad Marvel. Su extraña longevidad se achacaría tiempo después a la llamada Fórmula Infinito con la que había sido tratado al final de la guerra después de haber sido gravemente herido a causa de una mina terrestre. En tiempos presentes Nick Furia cayó en desgracia a raíz de Secret War, una historia escrita por Brian Michael Bendis y dibujada por Gabriele Dell'Otto, donde su enfrentamiento contra el país de Latveria le llevavía a actuar al margen de la ley internacional y de las órdenes del gobierno estadounidense, en aquel momento aliado del antiguo reino del Doctor Muerte, para acabar siendo considerado un traidor y verse obligado a pasar a la clandestinidad dentro de su propia nación para enfrentar la corrupción presente en las mismísimas filas de SHIELD.


Sería en Invasión Secreta, después de un largo período actuando en las sombras, cuando Nick Furia volvería a la primera línea de fuego, esta vez acompañado de unos nuevos reclutas que formarían su tropa de choque, para combatir a la amenaza skrull que se había infiltrado hasta los entrañas en las más importantes organizaciones mundiales. Es justo en este punto cuando en Marvel dieron vía libre a la nueva serie protagonizada por Nick Furia que sería guionizada por el tándem Jonathan Hickman y Brian Michael Bendis e ilustrada por el artista italiano Stefano Caselli y que tendría el enigmático título de Guerreros Secretos. Pero la Invasión Secreta traería consigo el amanecer del Reinado Oscuro de Norman Osborn, con los héroes enfrentados unos a otros, obligando a Nick Furia a seguir oculto y luchando contra el poder establecido financiando su propio ejército formado primero por los mencionados Guerreros Guerreros, una agrupación formada por metahumanos sin experiencia en el campo de batalla o en la acción superheróica y en su mayoria unos grandes desconocidos, y recuperando después a sus míticos Comandos Aulladores entre los restos de los agentes de SHIELD, con el fiel Dum Dum Dugan al frente, que aún le son fieles y contrarios a HAMMER la organización heredera de SHIELD. Todo ello llevará a Nick Furia y sus hombres a librar la guerra más cruda y dura que han conocido contra la peligrosa organización terrorista Hydra del Baron Wolfgang von Strucker en la que militan pesos pesados como el Gorgon o Madame Hydra.


En Guerreros Secretos tenemos a un Nick Furia en su máximo esplendor, a medio camino del James Bond más clásico y el Clint Eastwood más memorable, con sus habituales frases lapidarias, su carácter maquiavélico y huraño y su capacidad para sorprendernos con sus habitualmente infalibles planes de reserva. Los personajes que alguna vez han estado ligados a la historia del personaje, como el pragmático Dum Dum Dugan o la ambigua Condesa Valentina Allegro de la Fontaine, hacen acto de presencia en las nuevas aventuras de un Nick Furia rodeado, por otro lado, por un grupo de jóvenes de dispares personalidades y temperamentos a los que intentará adiestrar personalmente. La serie maneja muy bien esa oposición entre el pasado, la experiencia y el compromiso encarnados en el perro viejo que resulta Nick Furia y los nuevos tiempos, extraños y reaccionarios, que se identifican con los miembros que él mismo ha seleccionado para su arriesgada empresa. De igual manera la colaboración entre Jonathan Hickman y Brian Michael Bendis da como resultado un interesante híbrido entre el cómic superheróico clásico y el relato de intriga y suspense. Jonathan Hickman aporta su narrativa ágil y fresca mientras que Brian Michael Bendis colabora con sus ideas y sus habituales diálogos, aquí algo más contenidos y efectivos al integrarse con naturalidad en la trama concebida por su compañero que, además, suaviza el acusado decompressive storytelling del creador de Alias.

Este cuadro lo completa Stefano Caselli que, si bien su dibujo no resulta de primer nivel, consigue atraer la atención gracias a su agradable y detallado trazo que en ocasiones parece recordar al trabajo de Humberto Ramos aunque prescindiendo del "histrionismo" y la caricatura propia de las creaciones del dibujante mexicano. Dicho esto Guerreros Secretos resulta una de las mejores series que ha publicado Marvel en los últimos años, llena de grandes momentos, acción y tensión y personajes bien caracterizados sabiendo lidiar, por otro lado, con la actualidad marvelita y utilizarla en su beneficio. Por desgracia, lo bueno no suele durar normalmente, y ya se ha anunciado la cancelación en Estados Unidos de Guerreros Secretos en su futuro número treinta a pesar de que Jonathan Hickman ha declarado en alguna ocasión que tenía una trama preparada que le daría juego durante al menos un par de años más. Esta decisión, más que a las ventas, podría deberse al nuevo status quo en el Universo Marvel ante la caída del Reinado Oscuro y el advenimiento de la llamada Edad Heroica en la que la franquicia de Los Vengadores tendrán de nuevo un destacado papel siendo una de la series más esperadas Los Vengadores Secretos de Ed Brubaker y Mike Deodato que parece asumirá el puesto que hasta ahora había ocupado Guerreros Secretos con una plantilla de personajes de más renombre encabezada por un resucitado Steve Rogers que comandará a figuras como Máquina de Guerra, Bestia, Nova, Valkyria o El Caballero Luna. Una evidencia más de que en Marvel nada se crea ni se destruye, simplemente se transforma.


Ver también:
Powers de Brian Michael Bendis y Michael Avon Oeming
Spider-woman de Brian Michael Bendis, Brian Reed y Luna Brothers
Los Nuevos Vengadores de Brian Michael Bendis -El Eterno Crossover Interminable-

Daredevil -Guionistas sin Miedo (I)-

Daredevil -Guionistas sin Mierdo (II)-

19 de junio de 2010

Reflexiones y Citas "Extraordinarias"


"Curiosamente Watchmen es un horrible cómic de superhéroes, como cómic de ese género no funciona. Funciona como reflexión metalinguística sobre la influencia del superhéroe en la cultura estadounidense."

Juan José Vargas, autor de Alan Moore: La Autopsia del Héroe



17 de junio de 2010

-Alan Moore: La Autopsia del Héroe de Juan José Vargas-


"Alan Moore ha sacrificado al héroe tradicional, resucitando personajes terminales como La Cosa del Pantano o Miracleman, pero al mismo tiempo que resucitaba a estos héroes los mataba para recrearlos."

Alan Moore es, casi por unaminidad, el mejor guionista de cómics de las últimas tres décadas y hoy ya nadie duda de que su trayectoria es una de las más interesantes e influyentes del mundo de la viñeta. Se ha ganado a pulso su título y el reconocimiento general de público y crítica por ser uno de esos genios visionarios capaces de ver más allá y mejor que el resto de sus contemporáneos. Un personaje, excéntrico y en ocasiones polémico, que no tuvo complejos para escribir historias con personajes hiperhormonados y encorsetados en disfraces ridículos como son los superhéroes sabiendo dejar a un lado los tópicos establecidos del género para elevar su mitología y sus aventuras al rango de literatura de culto con obras tan representativas como Miracleman, La Liga de los Caballeros Extraordinarios, La Broma Asesina y, sobre todo, su obra más aplaudida, Watchmen. Pero, más allá de los superhéroes, Alan Moore corroboró que el cómic era una plataforma perfecta para la expresión artística en la que se podían tratar todo tipo de temas creando durante su carrera obras de primer nivel en diversos y variados géneros que van desde la parodia, en sus inicios con The Bojeffries Saga o las más referenciales de los últimos años Tomorrow Stories o Top Ten de la línea America's Best Comics, a la ciencia ficción, con V de Vendetta o sus relatos cortos para 2000 A.D., al tratado histórico cercano a la literatura de terror gótica, a falta de una mejor definición para una obra tan exhaustiva y completa como From Hell, o incluso el cómic erótico que, junto a su esposa Melinda Gebbie, exploró en Lost Girls.

Durante este tiempo mucho se ha dicho y escrito sobre el guionista inglés, al que su nombre se ha asociado siempre con unas cotas de calidad poco accesibles para otros guionistas y artistas, con estudios y aproximaciones a su trabajo bastante interesantes y certeras. A pesar de ello pocas de ellas han sabido analizar la figura del propio creador y el verdadero porqué de su éxito. Y muchas menos han sido traducidas o publicadas en nuestro idioma siendo ahora cuando el mercado ha comenzado a interesarse en la teoría del medio como certifican publicaciones como Del Tebeo al Manga, la colección en doce tomos de Panini sobre la historia del cómic coordinada por Antoni Guiral, o la reciente La Novela Gráfica de Santiago García acompañadas de obras más divulgativas y atípicas como La Física de los Superhéroes del profesor e investigador James Kakalios. En cuanto a nuestro reverenciado guionista hace poco se llenó un hueco en nuestras librerias con el monográfico Alan Moore: La Autopsia del Héroe del profesor, crítico y guionista Juan José Vargas, publicado por Dolmen Editorial en su colección Pretextos, y que se ha vendido como el estudio más completo sobre la obra del mago de Northampton. El libro en cuestión, con una extraordinaria ilustración en su contraportada y solapas donde se incluyen los personajes más emblemáticos de las historias de Alan Moore, contiene un prólogo del director, actor y guionista de cine Nacho Vigalondo donde nos cuenta su experiencia personal cuando en su juventud, como aficionado a los cómics, se acercó a La Cosa del Pantano que en su momento le pareció "una molestia inesperada" y un "desperdicio" carente de acción y como a la larga se acabó convirtiendo en un incondicional de la narrativa del guionista inglés.


Después del simpático prólogo de Nacho Vigalondo encontramos una introducción del mismo Juan José Vargas, titulada De Asesinatos y Autopsias, que supone toda una declaración de intenciones y de esfuerzo para intentar ponernos en antecedentes. Dicho esto, Alan Moore: La Autopsia del Héroe, se centra en el análisis de la obra del autor con algunos breves retazos biográficos para situarnos o, en algunos casos concretos, para hacernos entender el porqué de algunas de las elecciones sobre sus proyectos como los que tienen que ver con su etapa independiente en su editorial Mad Love o su trabajo en V de Vendetta junto a David Lloyd que se vieron en ambos casos definidos por la oposición a la política conservadora del gobierno de Margaret Tatcher en los años ochenta. Juan José Vargas hace un repaso global a toda la producción del guionista inglés desde sus primeros pasos, en donde se incluyen obras de facturación inglesa como El Capitán Britania o La Balada de Halo Jones, pasando por su aventura americana en DC Comics, que nos traería títulos como La Cosa del Pantano, sus historias sobre Superman o, por supuesto, Watchmen junto a Dave Gibbons y sin olvidar, por otro lado, sus publicaciones independientes como From Hell, la inacabada Big Numbers o Un Pequeño Asesinato, o sus "trabajos alimenticios" para Image Comics en series como WildCATS o Supreme o su línea America´s Best Comics donde destacan las conocidas The League of Extraordinary Gentlemen, Tom Strong o Promethea.


Juan José Vargas ofrece algunas interesantes reflexiones centradas en la capacidad de Alan Moore para reinterpretar al héroe contemporáneo y al superhéroe, aunque suelen ser breves y concisas debido al espacio limitado y al intento imposible de abarcar el grueso de la trayectoria del guionista inglés en una única publicación. Destaca también el relato de algunas de las desavenencias de Alan Moore con algunos de sus compañeros con los que ha trabajo en algún momento como ya le ocurrió con el "pseudo-dibujante" Rob Liefeld en su estancia en Image Comics o con Alan Davis con quién gaurda cierta enemistad a raíz de sus posturas diametralmente opuestas respecto a los derechos de publicación del Capitán Britania. Para ser justos no se puede decir que Alan Moore: La Autopsia del Héroe sea la obra definitiva sobre el reputado autor aunque si resulta un estudio bastante completo con un análisis que le va a la zaga, escrito con oficio y sin excesivas cabriolas literarias y conservando en gran medida una independiente objetividad y capacidad crítica sobre el tema tratado. Como Juan José Vargas expresa en el epílogo final lo que más sorprende de todo es que como fans del idolatrado autor británico no podemos por más que aceptar que al igual que nosotros "este hombre es un ser humano". Dicho esto Alan Moore: La Autopsia del Héroe resultará una propuesta interesante y útil "para entendidos y profanos" y puede ser un punto de apoyo para conocer o adentrarse en algunos de los trabajos menos conocidos del gran e indispensable Alan Moore.


Artículos relacionados:
-Especial V de Vendetta-

-Tomorrow Stories de Alan Moore y Amigos-
-La Broma Asesina -La Sonrisa de El Caballero Oscuro-

Ver también:

Declaraciones de Juan José Vargas a RTVE sobre Alan Moore: La Autopsia del Héroe

16 de junio de 2010

Cine Om -Kick-Ass: Listo Para Machacar de Matthew Vaughn-


"Sin poderes.

Sin responsabilidades."


La prueba definitiva de que Mark Millar sabe vender una idea es la recién estrenada película Kick-Ass, basada en el cómic del mismo nombre del mencionado guionista escocés y del dibujante marvelita John Romita Jr., cuyos derechos fueron vendidos para adaptarse a la gran pantalla antes de que la historieta siquiera hubiese terminado de publicarse en Estados Unidos. Las beneficiarias del negocio fueron las productoras Marv Films y Plan B Entertainment, del director británico Matthew Vaughn y del actor Brad Pitt respectivamente, dos personajes que se habían conocido ya con anterioridad en Snatch: Cerdos y Diamantes de Guy Ritchie donde el director de Stardust trabajó también de productor. Mark Millar se encuentra encantado con este tipo de situaciones que le permiten codearse con el star system hollywoodense aunque ello suponga pasar por encima de su misma obra, con ya ocurrió con Wanted de Timur Bekmambetov, lo que nos deja la imagen de un guionista sin escrúpulos entregado a la fascinación que el vil metal ejerce sobre él. No parece ser una coincidencia que sus últimas obras parezcan más storyboards de películas por estrenar que cómics al uso siendo Kick-Ass una buena muestra de ello. Un cómic lleno de violencia, palabras obscenas y esa morbosa y gratuita, a menudo vacía, provocación que tanto gusta al guionista de The Ultimates o The Authority. Obras con un planteamiento cinematográfico en su estética y narrativa que dan como resultado un entretenimiento puro y duro de escasas pretensiones y que no lleva a engaño a nadie pues en todo momento ofrece lo que vende.


Kick-Ass, la película, es la historia de Dave Lizewski -interpretado por el casi desconocido Aaron Johnson- un estudiante común y corriente aficionado a los cómics de superhéroes que un buen día decide convertirse en uno de ellos a pesar de no tener superpoderes ni ninguna habilidad especial para combatir el crimen. Después de bautizarse como Kick-Ass el resultado de su primera incursión acabará con él en el hospital a pesar de lo cual no desistirá en su empeño de marcar la diferencia consiguiendo convertirse finalmente en todo un fenómeno en los medios de comunicación y en las redes sociales. Pero todo empezará a torcerse cuando aparezcan en el camino de nuestro aprendiz de héroe algunos imitadores de su trabajo algo más brutales y eficientes que él mismo, Hit Girl -una impresionante y violenta Chloë Moretz- y Big Daddy -un Nicolas Cage divirtiéndose a lo grande emulando a un apócrifo Batman-, que acabarán por arrastrar a Kick-Ass a su lucha personal contra la mafia local liderada por Frank D´Amico -un Mark Strong de nuevo en la piel del villano de turno después de su aparición en el Sherlock Holmes de Guy Ricthie- que intenta controlar los bajos fondos mientras lidia con su papel como marido y como padre de un hijo deseoso de seguir sus pasos -Christopher Mintz-Plasse el ya mítico McLovin de la comedia Supersalidos-. En definitiva una historia "sin responsabilidades" y "sin poderes" como rezan algunos de los pósters publicitarios del estreno de Kick-Ass en nuestro país.

El caso es que Matthew Vaughn ha conseguido con Kick-Ass, acompañada del innecesario subtítulo en España de Listo Para Machacar, una adaptación bastante fiel al material original de Mark Millar y John Romita Jr. y una de las causas para ello podría haber sido, paradójicamente, el haberse desarrollado en paralelo a la publicación del cómic en cuestión. No obstante, son patentes algunos cambios sustanciales en la versión cinematográfica de la historia que, aunque no elude el tono gamberro del original ni hace ascos a embadurnar con litros de sangre la pantalla tampoco llega, ni mucho menos, a los excesos que podemos ver en el cómic. La atmósfera desvergonzada y sátirica que Mark Milar exhibe con orgullo en las viñetas del cómic se presiente en la adaptación de Matthew Vaughn aunque aquí es mucho más condescendiente con el espectador y con los personajes -sólo hay que comparar la relación de Kick-Ass con su interés romántico o con su padre en el cómic y la película- siendo mucho menos explícita en las escenas de sexo y violencia y convirtiendo el metraje casi en una parodia del Spider-man de Sam Raimi -al que se "homenajea" tanto en el cómic como en la película-. No es de extrañar pues que en los últimos días se haya añadido el nombre de Aaron Johnson a la lista de posibles sucesores de Tobey Maguire para encarnar al famoso arácnido de Marvel en el relanzamiento de la franquicia que prepara Sony para los próximos años con Marc Webb el director de la recomendable (500) Días Juntos donde también aparecía Chloë Moretz.


Algunas diferencias más visibles, que entran antes por la retina, son los trajes de los personajes que respecto al cómic han sufrido notables cambios -a excepción del traje de neopreno de Kick-Ass- para, en apariencia, hacerlos más llamativos o en el caso del Big Daddy de Nicolas Cage contentar al actor para poder, al fin, interpretar una versión más pulp y bizarra de famoso cruzado enmascarado. Un personaje, por otro lado, de cuya historia se han eludido sus aspectos más "peliagudos", su identidad real que no es otra que un fanboy de los cómics de superhéroes con algún que otro tornillo suelto que, no obstante, puede ser uno de los aciertos de la película respecto al cómic donde Mark Millar da una visión bastante tópica y cuestionable del lector habitual de cómics. La película también aligera en gran medida su bajaje comiquero, respecto al cómic donde las múltiples referencias y guiños al género buscan la sonrisa cómplice del seguidor, y que no habría funcionado para atraer a un público más generalista. El humor y la parodia se utilizan para quitar trascendencia a las escenas más sangrientas alejando la historia del tono más sobrio y oscuro, que no adulto, de la obra en la que se basa. Y todo ella deriva es un espectáculo que no parece tomarse en serio a sí mismo pero que resulta un efectivo entretenimiento para matar un par de horas de nuestro tiempo. Una historia que, como el cómic, no aporta gran cosa al género de superhéroes ni, por supuesto, al cine contemporáneo, pero que no engaña a nadie y sirve como un honroso complemento a la obra de Mark Millar y John Romita Jr. aunque para algunos, sobre todo si no son muy amantes de los superhéroes, puede ser una auténtica patada en el culo difícil de digerir.


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-Kick-Ass de Mark Millar y John Romita Jr.-


Ver también:
-Kick-Ass en Un Tebeo Con Otro Nombre-

15 de junio de 2010

Los Muertos Vivientes de Robert Kirkman,Tony Moore y Charlie Adlard -El Oscuro Retrato del Superviviente-


"¿Cuándo fue la última vez que cualquiera de nosotros DE VERDAD hizo algo para conseguir lo que quería? ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que cualquiera de nosotros NECESITÓ algo de lo que QUERÍA? El mundo que conocíamos ya no existe. En cuestión de meses la sociedad se ha desmoronado, sin gobierno, sin supermercados, sin correo, sin televisión por cable. En un mundo gobernado por los muertos, por fin nos vemos obligados a empezar a vivir"


Los Muertos Vivientes es una serie de Image Comics, creada por el guionista Robert Kirkman y el dibujante Tony Moore, que se comenzó a publicar en el año 2003 en Estados Unidos. Posteriormente, después de los primeros siete números, Tony Moore sería sustituido por Charlie Adlard que se convertiría en el dibujante oficial de la serie hasta la actualidad. Planteada como "la película de muertos vivientes sin final" y plasmada en blanco y negro, como homenaje a la seminal La Noche de los Muertos Vivientes de George A. Romero, la historia de Robert Kirkman se ha ganado el reconocimiento de público y crítica con una serie de terror de tintes dramáticos y apocalípticos que, a medida que avanza, se descubre como una interesante reflexión sobre el concepto de humanidad recordando tanto a películas del género como a obras literarias en la línea de clásicos como Soy Leyenda de Richard Matheson o La Carretera de Cormac McCarthy. Esto se debe ante todo a la importancia que el guionista estadounidense otorga a sus personajes, a los que caracteriza de forma magistral, mostrándonos todo un crisol de personalidades y posturas encontradas que traspasan las viñetas del cómic mientras asistimos al largo y duro camino plagado de fatalidades que estos seres deben superar a diario. Lo que ven cada día y viven para contarlo les obliga a cambiar y evolucionar en consonancia al mundo muerto e inhabitable que les rodea.

La historia de Los Muertos Vivientes comienza de forma parecida a la película 28 Días Después de Danny Boyle con Rick Grimes, un honesto e idealista policía de un pequeño pueblo de Kentucky, que despierta en el hospital de la región después de haber sido herido durante el cumplimiento de su deber. Durante días, ingresado e inconsciente, es ajeno a la terrible metaformosis que ha sufrido su antiguo mundo y que pronto comprobará en sus propias carnes. Los muertos caminan por las calles devorando a los vivos y todo es caos y destrucción a su alrededor. Rick Grimes iniciará un viaje a través de tan dantesca realidad para encontrar a su mujer, Lori, y su hijo, Carl, que se vieron obligados a huir dejándole atrás cuando la epidemia comenzó. Después de reunirse con ellos junto a un grupo de supervivientes en Atlanta la cruzada por mantenerse con vida y sobrevivir al holocausto zombie les llevará a formar un grupo de nómadas a la búsqueda de un lugar en el que poder eludir la tragedia y la muerte que les persigue aunque, como pronto descubrirán, en un lugar sin reglas todo puede ir a peor en cualquier momento. La civilización y la sociedad que habían conocido es ahora sólo un recuerdo del pasado que sólo representa un peso en sus almas difícil de sobrellevar. Como reza la contraportada de la edición de Planeta de Agostini de Los Muertos Vivientes "la sociedad se ha desmoronado, sin gobierno, sin supermercados, sin correo, sin televisión por cable" ante lo cual Rick Grimes y el resto de supervivientes se verán "obligados a empezar a vivir".


En nuestro país, de la mano de la mencionada Planeta de Agostini, se han publicado hasta la fecha diez tomos recopilatorios con los primeros sesenta números regulares de la serie que componen los títulos: Días Pasados, Muchos Kilómetros A Las Espaldas, Seguridad Tras Los Barrotes, Lo Que Más Anhelas, La Mejor Defensa, Esta Triste Vida, La Calma Antes De..., Creados Para Sufrir, Aquí Permanecemos y En Lo Que Nos Hemos Convertido. Durante estos casi ocho años la serie ha conseguido mantener la tensión y el interés en una historia que parece ir siempre in crescendo mientras Robert Kirkman, como un cruel y despiadado demiurgo, castiga en cada número a sus creaciones con las más retorcidas y macabras situaciones que es capaz de imaginar. Los personajes no permanecen inalterables a sus designios y reaccionan como verdaderas personas: hundiéndose, renunciando a toda esperanza, entregándose a la depravación y la muerte o, los que menos, intentando preservar su cordura y sus principios. No son los muertos vivientes sus peores enemigos sino ellos mismos, la humanidad herida que se abraza a lo salvaje y a su descarnado instinto de supervivencia, por lo que lo más horrible que les puede suceder no es morir y convertirse en un horrible monstruo putrefacto sino descubrir lo que ocurre cuando alguien esta dispuesto a todo por sobrevivir o pierde la esperanza en el camino. Como apuntaba el propio guionista, originario también de Kentucky, sus "tramas existen gracias a los personajes" y eso es algo innegable que en Los Muertos Vivientes resulta además una máxima llevada hasta el extremo.


El dibujo de Tony Moore en los primeros números de la serie parecía el ideal para la historia con su estilo detallista pero de trazo parco y estilizado por lo que, de primeras, la transición repentina al dibujo más indefinido y oscuro de Charlie Adlard costó de asimilar aunque a estas alturas cueste imaginar la serie en manos de otro dibujante diferente y eso a pesar de que, como apuntan algunos, parece haberse acomodado un poco en su labor en los últimos números. Charlie Adlard, no obstante, se compenetra con la narrativa de Robert Kirkman y sabe estar a la altura tanto en los momentos de más tensión de la serie como en los más íntimos y personales -que suelen ser los más habituales- donde consigue reflejar los sentimientos y las reacciones de los personajes de manera más que certera. Eso ayuda a vislumbrar aún mejor, al repasar los primeros números de la serie, la increíble evolución de los personajes que aún resulta más marcada en su protagonista, un Rick Grimes que asume el liderazgo de un grupo de supervivientes deseoso de poder ayudar a los demás pero al que los continuos golpes, caídas y contrariedades de su nueva vida, normalmente de consecuencias trágicas, le van amargando y endureciendo el carácter y el alma hasta convertirle en una persona totalmente distinta asediada por la locura y el miedo de perder la escasa humanidad que corre por sus venas. Cliff Rathburn, que ya ha trabajo con Robert Kirkman en la también fantástica Invencible, se encarga de los grises de la serie y que complementan a la perfección los lápices y el entintado de Charlie Adlard dándoles mayor profundidad y dejando la sensación de que más que leer un cómic estamos viendo una película clásica de terror de los años sesenta.


Robert Kirkman asegura tener "una historia sólida para los próximos años del cómic" y seguramente piensa seguir castigando a sus personajes hasta lo impensable mientras asistimos a la decadencia y a la prevalencia de los más primarios instintos humanos. Los Muertos Vivientes deja muchas imágenes impactantes para el recuerdo que no son aptas para estómagos sensibles ni para los de moral "excesivamente rigurosa" o de "alma cándida" debido al reflejo oscuro, casi opaco, del ser humano que en sus páginas encontremos. El realismo y el respeto con que Robert Kirkman trata a los personajes y su historia provoca que, como todo buen relato o película sobre muertos vivientes, mantenga un alto nivel metafórico y referencial que resulta en una inquietante tesis sobre nuestro propio mundo y los valores con los que solemos definirnos a nosotros mismos. Actualmente Los Muertos Vivientes se encuentra en proceso de adaptarse como serie de televisión en un proyecto que dirigirá Frank Darabont y en la que colaborara el propio Robert Kirkman guionizando algunos de los capítulos de la misma. Mientras esperamos para comprobar si esta serie hará justicia o no al cómic en que se basa lo que podemos seguir afirmando es que Los Muertos Vivientes de Robert Kirkman y Charlie Adlard sigue manteniendo el mismo nivel que desde sus inicios habiéndose convertido por derecho propio en una de las mejores publicaciones que podemos encontrar actualmente en el mercado. Una obra imprescindible que no debemos dejar pasar y que resulta toda una adicción una vez conocida. Tal vez los muertos nunca se lleguen a levantar de sus tumbas pero si lo llegan a hacer ahora sabemos que no es a ellos a los que tendremos que temer.


Ver también:
Entrevista a Robert Kirkman en Entre Cómics

Los Muertos Vivientes de Robert Kirkman en Zona Negativa
Los Muertos Vivientes en Tengan Mucho Cuidado Ahí Fuera

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