
House of Mystery es una veterana serie de terror y suspense cuyo éxito ha producido a lo largo de las décadas diferentes versiones y encarnaciones de la misma, ya desde los lejanos años 50, y entre las que destaca, especialmente, la de los años 70 presentada por entonces por dos personajes hoy emblemáticos dentro del mundo DC como son Caín y Abel y que Neil Gaiman recuperaría como personajes habituales en su obra cumbre The Sandman en los años 80. Recientemente se decidió recuperar la cabecera tradicional para la línea Vertigo, actualizándola a los nuevos tiempos, con Matthew Sturges y Bill Willingham, responsables del gran éxito del sello editorial que es Fábulas y su spin-off Fábulas Presenta: Jack, a los guiones. No obstante, por desgracia y por el momento, podemos decir que este intento de resurrección ha resultado fallido y la mejor encarnación que ha tenido la serie en los últimos años sigue siendo, precisamente, la que Neil Gaiman realizó de manera no oficial en las páginas de The Sandman en el arco argumental El Fín de los Mundos. La propuesta de Matthew Sturges y Bill Willingham, pese a sus esfuerzos, carece de la excelencia de las historias y situaciones que Neil Gaiman consiguió plasmar en dicha serie. Las comparaciones son odiosas pero la sombra de algunos artistas es demasiado alargada.
House of Mystery cuenta la historia de una antigua casa y posada que se encuentra en una encrucijada "entre la realidad y la fantasía", lugar de paso y acogida de todo tipo de personas y seres increíbles que pagan sus consumiciones relatando historias. Aunque no todos aquellos que entran en la misteriosa casa consiguen salir y ese es el caso de los cinco protagonistas de la historia: la joven arquitecta Bethany "Fig" Keele, con una extraña relación con la casa aún por descubrir, el simpático y aparentemente mujeriego barman Harry Bailey, la endurecida pirata Ann Preston, un bohemio gentleman francés conocido simplemente como Poeta y una insufrible camarera con aires de diva a la que todos conocen como Cress. En el tomo publicado por Planeta de Agostini se incluyen los cinco primeros números de la serie enmarcados en el arco argumental Espacio y Aburrimiento (Room & Boredom en el original). En todos los números se repite un mismo esquema, apenas deudor de la serie original, en la que Matthew Sturges escribe el armazón principal de la serie, planteando la historia central de los personajes principales dentro de la casa y desarrollando los misterios que esta encierra y que Luca Rossi ilustra, mientras Bill Willingham guioniza las pequeñas historias intercaladas en el relato principal en cada número, que no ocupan más de cinco páginas, y dibujadas por diferentes artistas invitados de la talla de Ross Campbell, Jill Thompson, Steve Rolston, Zachary Baldus y Sean Murphy.

El primer problema de House of Mystery es la casi nula habilidad de Matthew Sturges para administrar el suspense y la intriga de la trama principal y dotarla de interés y de un ritmo adecuado. Fuera de eso la serie funciona en momentos contados, a golpe de efecto, para decaer de nuevo al instante siguiente pasando de lo anodido a lo tópico. Personajes con potencial que podrían ser realmente carismáticos pasan sin pena ni gloria por las páginas de la serie dejando destellos, igual que ocurre con la trama, que no son suficientes para que el lector se interese por ellos. Por otro lado, las historias intercaladas en cada número, obra de Bill Willingham, no disponen del tiempo necesario para mostrarse y la mayoría quedan en simples anécdotas, en el mejor de los casos, e intrascedentes en el peor pese a los diferentes géneros tratados y el oficio del guionista de Fábulas. Estas historias brillan a los lápices por la labor de los artistas invitados en los que destacan Ross Campbell en la historia más lograda del tomo The Hollows, Zachary Baldus que participa en Spats and The Necks una pequeña historia de gangsters algo tipica o Steve Rolston en un cuento de "amor verdadero" llamado Familiar. Como dibujante regular, el italiano Luca Rossi, recuerda a los lápices de Mark Buckingham, con defectos similares a este como el hieratismo facial de sus personajes dando en House of Mystery unos resultados bastante modestos. Finalmente, Sam Weber, portadista oficial de la serie crea inquietantes y atractivas portadas que realzan la calidad media de la serie.

Pero a pesar de todo, House of Mystery, puede tener un gran margen de evolución y mejora a poco que sus guionistas sepan tocar los resortes adecuados dando mayor profundidad a las relaciones entre los personajes que, en un ambiente limitado como puede ser una casa encantada, debe ser lo prioritario pues el perfil psicológico es lo que hace funcionar o no a una historia de este tipo. Las historias cortas de la serie deben tener mayor peso en la estructura de esta sin ser un lastre como, por otro lado, en estos primeros parece suceder en ocasiones. Podemos concluir que House of Mystery es una lectura ligera que si no se ponen muchas expectativas en ella puede ser un correcto entretenimiento pero que le falta un "algo" que, de momento, no tiene o no han sabido darle sus creadores, para que se pueda convertir en una serie a tener en cuenta. La edición de Planeta de Agostini entre sus extras, a parte de algunos bocetos de Luca Rossi y a falta de una introducción, incluye un relato en prosa de Matthew Sturges titulado Piel Escamosa, Corazón de Llamas, relacionado con la serie, que presenta algunas de las virtudes que necesita la serie: profundidad y perspectiva.
Ver también:
House of Mystery: Espacio y Aburrimiento en Zona Negativa























