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21 de junio de 2010

-Guerreros Secretos de Jonathan Hickman, Brian Michael Bendis y Stefano Caselli-


"Hago mi trabajo.

Es el mundo lo que ha cambiado.
Yo no, ni un ápice."


Nick Furia es uno de los personajes más veteranos de Marvel, con el mérito añadido de no pertenecer al ramo de los superhéroes, habiendo debutado ya en el lejano 1963 en las páginas de la publicación de corte bélico El Sargento Furia y sus Comandos Aulladores donde los incombustibles Stan Lee y Jack Kirby nos relataron sus vivencias durante su participación en la Segunda Guerra Mundial. Ya en 1965 Nick Furia ejercería como agente y espía de la CIA y, posteriormente, como comandante en jefe de la famosa agencia de inteligencia y antiterrorismo SHIELD convirtiéndose en décadas posteriores en una de las piezas principales del engranaje de la continuidad Marvel. Su extraña longevidad se achacaría tiempo después a la llamada Fórmula Infinito con la que había sido tratado al final de la guerra después de haber sido gravemente herido a causa de una mina terrestre. En tiempos presentes Nick Furia cayó en desgracia a raíz de Secret War, una historia escrita por Brian Michael Bendis y dibujada por Gabriele Dell'Otto, donde su enfrentamiento contra el país de Latveria le llevavía a actuar al margen de la ley internacional y de las órdenes del gobierno estadounidense, en aquel momento aliado del antiguo reino del Doctor Muerte, para acabar siendo considerado un traidor y verse obligado a pasar a la clandestinidad dentro de su propia nación para enfrentar la corrupción presente en las mismísimas filas de SHIELD.


Sería en Invasión Secreta, después de un largo período actuando en las sombras, cuando Nick Furia volvería a la primera línea de fuego, esta vez acompañado de unos nuevos reclutas que formarían su tropa de choque, para combatir a la amenaza skrull que se había infiltrado hasta los entrañas en las más importantes organizaciones mundiales. Es justo en este punto cuando en Marvel dieron vía libre a la nueva serie protagonizada por Nick Furia que sería guionizada por el tándem Jonathan Hickman y Brian Michael Bendis e ilustrada por el artista italiano Stefano Caselli y que tendría el enigmático título de Guerreros Secretos. Pero la Invasión Secreta traería consigo el amanecer del Reinado Oscuro de Norman Osborn, con los héroes enfrentados unos a otros, obligando a Nick Furia a seguir oculto y luchando contra el poder establecido financiando su propio ejército formado primero por los mencionados Guerreros Guerreros, una agrupación formada por metahumanos sin experiencia en el campo de batalla o en la acción superheróica y en su mayoria unos grandes desconocidos, y recuperando después a sus míticos Comandos Aulladores entre los restos de los agentes de SHIELD, con el fiel Dum Dum Dugan al frente, que aún le son fieles y contrarios a HAMMER la organización heredera de SHIELD. Todo ello llevará a Nick Furia y sus hombres a librar la guerra más cruda y dura que han conocido contra la peligrosa organización terrorista Hydra del Baron Wolfgang von Strucker en la que militan pesos pesados como el Gorgon o Madame Hydra.


En Guerreros Secretos tenemos a un Nick Furia en su máximo esplendor, a medio camino del James Bond más clásico y el Clint Eastwood más memorable, con sus habituales frases lapidarias, su carácter maquiavélico y huraño y su capacidad para sorprendernos con sus habitualmente infalibles planes de reserva. Los personajes que alguna vez han estado ligados a la historia del personaje, como el pragmático Dum Dum Dugan o la ambigua Condesa Valentina Allegro de la Fontaine, hacen acto de presencia en las nuevas aventuras de un Nick Furia rodeado, por otro lado, por un grupo de jóvenes de dispares personalidades y temperamentos a los que intentará adiestrar personalmente. La serie maneja muy bien esa oposición entre el pasado, la experiencia y el compromiso encarnados en el perro viejo que resulta Nick Furia y los nuevos tiempos, extraños y reaccionarios, que se identifican con los miembros que él mismo ha seleccionado para su arriesgada empresa. De igual manera la colaboración entre Jonathan Hickman y Brian Michael Bendis da como resultado un interesante híbrido entre el cómic superheróico clásico y el relato de intriga y suspense. Jonathan Hickman aporta su narrativa ágil y fresca mientras que Brian Michael Bendis colabora con sus ideas y sus habituales diálogos, aquí algo más contenidos y efectivos al integrarse con naturalidad en la trama concebida por su compañero que, además, suaviza el acusado decompressive storytelling del creador de Alias.

Este cuadro lo completa Stefano Caselli que, si bien su dibujo no resulta de primer nivel, consigue atraer la atención gracias a su agradable y detallado trazo que en ocasiones parece recordar al trabajo de Humberto Ramos aunque prescindiendo del "histrionismo" y la caricatura propia de las creaciones del dibujante mexicano. Dicho esto Guerreros Secretos resulta una de las mejores series que ha publicado Marvel en los últimos años, llena de grandes momentos, acción y tensión y personajes bien caracterizados sabiendo lidiar, por otro lado, con la actualidad marvelita y utilizarla en su beneficio. Por desgracia, lo bueno no suele durar normalmente, y ya se ha anunciado la cancelación en Estados Unidos de Guerreros Secretos en su futuro número treinta a pesar de que Jonathan Hickman ha declarado en alguna ocasión que tenía una trama preparada que le daría juego durante al menos un par de años más. Esta decisión, más que a las ventas, podría deberse al nuevo status quo en el Universo Marvel ante la caída del Reinado Oscuro y el advenimiento de la llamada Edad Heroica en la que la franquicia de Los Vengadores tendrán de nuevo un destacado papel siendo una de la series más esperadas Los Vengadores Secretos de Ed Brubaker y Mike Deodato que parece asumirá el puesto que hasta ahora había ocupado Guerreros Secretos con una plantilla de personajes de más renombre encabezada por un resucitado Steve Rogers que comandará a figuras como Máquina de Guerra, Bestia, Nova, Valkyria o El Caballero Luna. Una evidencia más de que en Marvel nada se crea ni se destruye, simplemente se transforma.


Ver también:
Powers de Brian Michael Bendis y Michael Avon Oeming
Spider-woman de Brian Michael Bendis, Brian Reed y Luna Brothers
Los Nuevos Vengadores de Brian Michael Bendis -El Eterno Crossover Interminable-

Daredevil -Guionistas sin Miedo (I)-

Daredevil -Guionistas sin Mierdo (II)-

18 de mayo de 2010

La Última Cacería de Kraven de J.M. DeMatteis y Mike Zeck -La Terrible Simetría del Villano-


"¡Volví la espalda a este mundo corrupto,

a este basurero que osa llamarse civilización!
Me volví hacia lo primitivo, hacia lo limpio...
¡Y qué locura, qué paradoja!
¡Encontré dignidad y honor, honradez y civilización,
en lo que la mayoría llamaría salvaje!"


La Última Cacería de Kraven es una destacada historia de J.M. DeMatteis y Mike Zeck considerada, aún hoy en día, una de las mejores historias jamás contadas de Spider-man. El personaje creado en 1962 por Stan Lee y Steve Dikto ha vivido muchas etapas y muchas aventuras desde su nacimiento pero muy pocas han dejado una huella tan perdurable como ella. Un relato, por otro lado, muy poco ligado a la línea clásica y tradicional de las historias a las que nuestro amistoso vecino suele estar acostumbrado y que fue publicado a caballo de las tres series arácnidas del momento: The Spectacular Spider-Man, The Amazing Spider-Man y Web Of Spider-Man. Remarcable es la fecha de su publicación,1987, pues un año antes Frank Miller había deslumbrado al público con El Regreso del Caballero Oscuro y, anteriormente, con su etapa en Daredevil y su epílogo final Born Again, así como Alan Moore y Dave Gibbons se habían embarcado en la que sería su obra más conocida y aplaudida: Watchmen. La Última Cacería de Kraven fue eclipsada inevitablemente, quizá algo injustamente, por estas obras que a la postre definirían el cómic de superhéroes de las próximas generaciones quedando relegado a un segundo plano el relato de J.M. DeMatteis y Mike Zeck que, a todas luces, resulta una obra heredera de su tiempo.


La Última Cacería de Kraven, como indica su título, tiene como "estrella invitada" al conocido villano del trepamuros de la Marvel. Un personaje que nunca antes con anterioridad había tenido la presencia ni el carisma que J.M. DeMatteis consiguió darle en esta historia donde en apenas en seis números pasaba de ser una figura de segunda categoría, como había sido siempre, a convertirse en el más letal de los enemigos de Spider-man. Kraven el Cazador aquí hereda el papel que el Duende Verde original, Norman Osborn, había tenido como némesis definitiva de Spider-man hasta su primera desaparición en la mítica historia La Muerte de Gwen Stacy de 1973. J.M. DeMatteis, no obstante, lleva a Kraven el Cazador a un nuevo nivel, convirtiéndolo en una amenaza más allá de lo puramente personal, atentando a la mismísima identidad de Spider-man de una manera que ningún otro enemigo o amenaza había conseguido con anterioridad ni volvería a conseguir. Kraven el Cazador se convierte en un antecedente al tipo de villano que se pondría de moda a finales de los años 80 y durante el transcurso de los años 90 del siglo XX y que acabarían personificando en los cómics de Spider-man nombres como Venom o El Chacal que, a pesar de todo, no pasarían de ser meras fotocopias sin alma del desaparecido cazador de cazadores.

Kraven el Cazador, alterego del empobrecido aristócrata ruso Sergei Kravinoff, apareció por primera vez en los cómics arácnidos en el ya lejano The Amazing Spiderman #15 del año 1963 cuando Stan Lee y Steve Ditko estaban aún a cargo de la serie del voluntarioso Peter Parker. La esencia de este villano ya se podía presentir en aquellos primeros números donde, a diferencia de otros enemigos acérrimos de Spider-man, Kraven el Cazador no buscaba destruir el mundo o enriquecerse gracias a sus habilidades sino que, en un primer momento y auspiciado por su particular amigo El Camaleón, sólo buscaba derrotar al lanzaredes y probar su superioridad frente a él. En La Última Cacería de Kraven vemos como este preámbulo se ha convertido en una obsesión que le ha llevado a la locura, conocemos a un hombre que ha vivido mucho más de lo que pensábamos y con unos ideales más definidos de los que podíamos presentir, un ser melancólico y orgulloso de un tiempo pasado, que renuncia a la civilización a la que considera ese "mundo corrupto" en oposición a lo salvaje que representan la dignidad y el honor. Kraven el Cazador pone en práctica entonces su último plan y mata a Spider-man, no físicamente, sino psicológica y espiritualmente, enterrándolo vivo y sustituyéndolo en sus funciones, vistiendo su máscara y aplicando una justicia más dura y primitiva que tendrá su apogeo en su lucha contra Alimaña.

Alimaña, un ser atormentado y repulsivo que Spider-man no había podido derrotar en solitario, es cazado por Kraven el Cazador triunfando allí donde la araña, la encarnación de todos sus demonios interiores, no lo hizo. Con todo ello demuestra que la vida del héroe estaba en sus manos y que, en todos los sentidos, ha conseguido superarle. Kraven el Cazador, no obstante, no se percata de que la araña no existe más que en su cabeza. "Has asesinado a una máscara, pero no has asesinado a un hombre" elocubrará un Peter Parker que clama por escapar de su tumba enfrentándose cara a cara con la muerte. Spider-man deberá encarar su propia transformación dejando morir a la araña para poder salvar al hombre. El héroe que escapa de su tumba ha renacido, ha cambiado y mutado, siendo ahora más consciente de su mortalidad. Sabe que Kraven el Cazador ya no está en su poder y eso, como intuye el temido villano al verlo, no sólo le asusta sino que también le entristece. Pero, "por algún motivo extraño, inexplicable" a él también, pues reconoce que no hay vuelta atrás y el círculo vicioso del que no han podido escapar nunca, ese enfrentamiento cíclico entre el bien y el mal que reflejaba de forma perfecta La Broma Asesina de Alan Moore y Brian Bolland, definitivamente se va a romper.

Una vez que ha conseguido su objetivo y se ha percatado del honor que había bajo la máscara de la araña a Kraven el Cazador no le queda nada más por lo que seguir luchando y decide poner punto a final a su vida dejando para el recuerdo una escena que ha pasado a la historia del cómic por méritos propios. Al final todo cambia para seguir igual y Spider-man, al contrario que su enemigo, decide continuar adelante restableciendo ese círculo del que se ha apeado Kraven el Cazador después de un último encuentro en el que este parece hacer gala de un conocimiento, de un aprendizaje y madurez, al que aún no puede aspirar un Peter Parker ya que él puede ver "más allá de las cosas". La muerte, tan presente a lo largo de toda la historia, se lleva entre bambalinas a un personaje que ha conquistado su honor y que ha cumplido con su cometido dándose cuenta que el sentido de la responsabilidad de su adversario le hace digno y lo convierte, en definitiva, "en un buen hombre" que ha sabido sobreponerse a "este basurero que osa llamarse civilización" y que ha salido victorioso de su enfrentamiento con la muerte.

La Última Cacería de Kraven, pues, es una obra con una gran carga simbólica y abierta a múltiples interpretaciones que en gran medida permite relacionar la obra de J.M. DeMatteis y Mike Zeck con el Born Again de Frank Miller en cuento a intención y temática. Mike Zeck en los lápices, autor también de la irrelevantes pero míticas Secret Wars, plantea la historia de J.M. DeMatteis de forma magistral ofreciendo un dibujo claro y detallado con el que sabe balancear de forma eficiente el difícil guión propuesto por el guionista estadounidense y que acabará por definir el entintado de Bob McLeod y el color de Janet Jackson (recoloreado en 2006 por el propio Mike Zeck e Ian Tetrault). En conjunto La Última Cacería de Kraven posee una atmósfera tenebrosa y angustiosa, realmente claustrofóbica, donde el contraste entre luz y oscuridad, muerte y vida, es siempre constante, con un personaje como Kraven el Cazador de fuerte caracterización nietzchiana e ideales animistas, casi anárquicos en el sentido de El Club de la Lucha de Chuck Palahniuk; en contraposición a la personalidad prácticamente dostoievskiana de un Peter Parker en el que reside un tipo de religiosidad innata que bebe y se alimenta de su sentido de responsabilidad. Una "terrible simetría" como bien supo ver J.M. DeMatteis apropiándose de los conocidos versos de William Blake que, coincidencias o casualidad, también utilizaría Alan Moore en uno de los capítulos de Watchmen. Lo que está claro es que, si algo demostró La Última Cacería de Kraven es que los villanos, aunque parezca mentira, también tienen alma.

Ver también:

-Spiderman: Los Años Perdidos de J.M. DeMatteis y John Romitta Jr.-

RecOMendados:
-La Última Cacería de Kraven en Ocio Zero-

28 de abril de 2010

-Capitán América: Renacimiento de Ed Brubaker y Brian Hitch-


La idea original de Ed Brubaker era, en un principio, no alargar la muerte de Steve Rogers más allá de algunos números pero los acontecimientos, la oportunidad que suponía Civil War para dejar huella y algunas sugerencias editoriales le llevaron a trastocar su planteamiento inicial convirtiendo la muerte del Capitán América en toda una larga epopeya a consecuencia de la cual el guionista ha perdido mucho de la frescura y la fuerza de sus primeros números en la serie. En todo este tiempo Ed Brubaker, casi siempre escoltado a los lápices por su fiel escudero Steve Epting, ha jugado una partida de ajedrez sobre el charco de sangre dejado por el Capitán América con el sorprendente beneplácito de la crítica y los seguidores marvelitas. Con buen criterio, aunque con un tono tedioso y reiterativo en ocasiones, ha ido gestando, antes incluso de la susodicha muerte de Steve Rogers, el regreso del Centinela de la Libertad a la primera línea de fuego. Sea como sea era cuestión de tiempo que Steve Rogers, el que siempre ha sido y será el Capitán América original a pesar del gran sustituto que resulta Bucky Barnes, regresase de entre los muertos. Más aún si tenemos en cuenta la inminente película que sobre el personaje prepara el director Joe Johnston para el próximo año, The First Avenger: Captain America, con Chris Evans enfundado en traje de barras y estrellas y Hugo Weaving encarnando al terrible Cráneo Rojo, que, sin duda, tendrá sus repercusiones en la serie regular de Marvel en un futuro.

Capitán América: Renacimiento es la historia que ha servido de vehículo a Ed Brubaker para devolver a Steve Rogers al centro del huracán. Sharon Carter acaba de recuperar los recuerdos de los experimentos a los que había sido sometida por Arnim Zola y el Dr. Fausto bajo los designios del siempre peligroso Cráneo Rojo descubriendo que el destino de Steve Rogers podría haber sido peor que la misma muerte. Sharon Carter se confiesa con Bucky Barnes que enseguida se dispone a descubrir el paradero de su compañero de armas con la ayuda de Los Nuevos Vengadores y la Viuda Negra se lanza a una búsqueda en la que hay muchos intereses en juego. En su contra tendrán que lidiar no sólo contra los planes del archienemigo por excelencia de Steve Rogers sino también con sus secuaces, Calavera y Pecado, y con la oposición de Norman Osborn que pondrá los recursos de la H.A.M.M.E.R., con sus Vengadores Oscuros y sus Thunderbolts al frente, a disposición de los peores enemigos de Estados Unidos. Mientras, el Capitán América, deambula perdido en el tiempo reviviendo una y otra vez momentos de su vida pasada que tantas veces había intentado olvidar sin saber que Cráneo Rojo tiene planes para él...


Explica Ed Brubaker que en su niñez descubrió un libro que le impresionó especialmente y que le sirvió de inspiración a la hora de abordar la tarea de Capitán América: Renacimiento. La obra en cuestión, publicada en 1969, es Matadero Cinco de Kurt Vonnegut, una novela antibélica de ciencia ficción y "ficción autobiográfica" en la que un soldado estadounidense, Billy Pilgrim, apresado por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial entra en contacto con unos seres extraterrestres llamados trafalmadorianos que son capaces de concebir el tiempo en cuatro dimensiones. El protagonista, sin control alguno sobre su voluntad, se verá obligado a revivir y descubrir sucesos enmarcados en su pasado y en su futuro viajando adelante y atrás en el tiempo una y otra vez. La novela de Kurt Vonnegut fue adaptada al cine en 1972 por el director George Roy Hill consiguendo un gran reconocimiento de la crítica que le llevarían a ganar el Premio Hugo y el Gran Premio del Jurado del Festival de Cannes de ese mismo año. La historia parece haber inspirado también al episodio La Constante de la serie Perdidos creada por Jeffrey Lieber, J.J. Abrams y Damon Lindelof, en el que uno de los personajes principales, Desmond Hume (también con pasado militar), padece una "enfermedad temporal" similar a la que aqueja al protagonista de Matadero Cinco y a la del propio Steve Rogers en Capitán América: Renacimiento.

Ed Brubaker, en este aspecto, se declara seguidor de la famosa serie estadounidense de ciencia ficción aunque niega, pese a algunas similitudes destacadas más relacionadas con esta que con la novela de Kurt Vonnegut, que haya sido un referente a la hora de abordar la historia que tenía entre manos. No obstante, si tenemos en cuenta también como Grant Morrison se encuentra embarcado en una historia de tintes muy similares en la serie regular actual de Batman, es difícil no encontrar un origen, aunque sea en el inconsciente colectivo, a la proliferación de este tipo de historias temporales de marcado carácter psicológico dentro del cómic mainstream tan poco dado a ello que suele plasmar una visión más frívola sobre los viajes en el tiempo. Sea como sea Ed Brubaker en Capitán América: Renacimiento nos sirve una historia con su habitual sello de calidad aunque se evidencia una cierta ligereza argumental menos propia del autor y más usual en este tipo de crossovers y eventos. El guionista estadounidense sabe lidiar con la actualidad del Universo Marvel y ofrecer a todos los personajes invitados, entre los que también se encuentran Namor o Los Cuatro Fantásticos, su particular momento de gloria aunque sea en detrimento de otros personajes más habituales de las páginas del Capitán América desde que el guionista llegó a la serie como son El Halcón o Calavera y Pecado.


En el aspecto gráfico de Capitán América: Renacimiento encontramos a Bryan Hitch, acompañado de Butch Guice encargado de ayudarle a cumplir con los plazos de entrega, y sustituyendo ambos a Steve Epting, el dibujante regular de la serie, esta vez demasiado ocupado con otros trabajos como El Proyecto Marvels, también con Ed Brubaker, como para hacerse cargo de la historia. Bryan Hicth cumple con su cometido ofreciendo una aspecto más detallado y espectacular que el ofrecido habitualmente por Steve Epting, que brilló especialmente en los primeros números del Capitán América pero que ha menguado en intensidad progresivamente desde entonces, siendo Butch Guice un gran apoyo para sus lápices que parecen darle otra dimensión a su dibujo. En contra, no obstante, Bryan Hitch evidencia una narrativa mucho menos lograda que la de Steve Epting más acostumbrado a los guiones de Ed Brubaker. El tono que le da a la serie Bryan Hitch se acerca bastante al que pudimos observar en su momento en The Ultimates junto a Mark Millar e incluso encontramos algún homenaje a esta obra cuando vemos al Capitán América vistiendo en las primeras páginas del cómic una versión de su uniforme clásico muy parecida a la que se nos presento en su momento en la serie de la línea Ultimate Marvel.


En conclusión, y siempre teniendo en cuenta el nivel por encima de la media de la serie respecto al resto de publicaciones de Marvel, la resolución de Capitán América: Renacimiento deja una sensación agridulce una vez leída pues somos conscientes de lo realmente rocambolesca y absurda que puede resultar en ciertos aspectos la historia que nos ha estado contado Ed Brubaker desde la muerte de Steve Rogers. Esto deja entrever cierta debilidad argumental que se ha hecho palpable a media que se alargaba en exceso la idea original que tenía en mente el guionista lo que provoca, por ejemplo, que no se pueda tomar en serio el plan orquestado por Cráneo Rojo para derrotar definitivamente al Capitán América. Si somos capaces de autoengañarnos, siendo conscientes que al fin y al cabo Ed Brubaker nos está contando una historia de superhéroes al uso a pesar de su corte de género negro, entonces podremos seguir disfrutando de la historia y de lo que esta por venir. El guionista de Criminal y Sleeper ya ha demostrado su predilección por la serie que lleva guionizando desde 2005 asegurando que no piensa abandonarla a no ser que le obliguen a ello y pese a ciertos signos de agotamiento sigue siendo de lo mejor que se puede encontrar en la Marvel actual. Después de Capitán América: Renacimiento se abre un nuevo capítulo, las piezas vuelven a estar sobre la mesa en posición de salida y la cuestión será ver el próximo movimiento de Ed Brubaker y comprobar si es capaz de volvernos a dejar en jaque.


Ver también:

-Capitán América de Ed Brubaker- La Balada de Steve Rogers-
Daredevil -Guionistas sin Miedo (I)-
Daredevil -Guionistas sin Miedo (II)-



6 de abril de 2010

Los Nuevos Vengadores de Brian Michael Bendis -El Eterno Crossover Interminable-


"¡Vengadores, reuníos!"


Los Nuevos Vengadores de Brian Michael Bendis ha sido una serie pólemica desde sus inicios por muchos y variados motivos pero, aún así, sigue siendo una de las cabeceras más vendidas de Marvel corroborando, por una parte, el tirón que el guionista conserva entre los aficionados y, por otro lado, el respaldo que sigue teniendo por parte de la editorial en su "actualización" del Universo Marvel. Desde los sucesos acaecidos en la fallida historia Vengadores Desunidos, su primera toma de contacto con el supergrupo, Brian Michael Bendis se hizo cargo de la nueva andadura de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra incluyendo en el nuevo grupo personajes que habitualmente no habían formado parte de la tradición de la serie como son Spider-man, Puño de Hierro, Lobezno o Luke Cage entre otros. Brian Michael Bendis rompió entonces con la estructura que había tenido la colección durante tanto tiempo centrando el interés de sus historias no tanto en la acción o la épica del relato sino en los personajes y en sus habitualmente "intrascendentes" diálogos. Un estilo que ya había aplicado con éxito a series como Alias o Daredevil donde su adorado tono de novela negra, al que contribuían de forma notable los respectivos trabajos gráficos de Michael Gaydos y Alex Maleev, encajaba a la perfección.


La serie ha alcanzado hace poco los cincuenta números y a lo largo de este tiempo diversos artistas se han encargado de los lápices de Los Nuevos Vengadores, entre ellos David Finch (primer dibujante regular de la colección), Steve McNiven, Leinil Francis Yu, Jim Cheung o Billy Tan, mientras Brian Michael Bendis se ha dedicado a desmenuzar a pedazos el supergrupo casi con total libertad y beneplácito desde las oficinas de Marvel. En estos casi seis años al mando de la serie los crossovers se han sucedido pasando de Civil War a Invasión Secreta y de esta a Reinado Oscuro dejando cadauno de ellos su huella y provocando un baile de personajes en la alineación oficial casi continúo en la que sólo los personajes predilectos de Brian Michael Bendis como Luke Cage, Jessica Jones o Spider-man se han mantenido en nomina. Mención a parte para Spider-woman, auténtico personaje fetiche para Brian Michael Bendis, que le ha servido como comodín en más de una ocasión o el tratamiento dispensado a ilustres miembros de la formación como Ojo de Halcón que no siempre han contentado a los veteranos. También se ha otorgado bastante relevancia en su etapa a personajes como El Vigía, creado por Paul Jenkins, o El Encapuchado, ideado por Brian K. Vaughan, que hasta entonces no habían sido aprovechados por ningún otro guionista y a los Brian Michael Bendis ha "enchufado" importantes roles dentro del Universo Marvel.

Los Nuevos Vengadores han dado paso, con el tiempo y en función de los eventos que venían para cambiar el status quo del Universo Marvel para que nunca volviese a ser el mismo, a toda una sucesión de cabeceras, especiales y miniseries con las que Brian Michael Bendis ha jugado a la retrocontinuidad y a la narrativa en paralelo al acaparar la gran mayoria de estas series con sus guiones e ideas. Entre los diferentes proyectos a los que se ha visto atado en algún momento podemos mencionar Los Poderosos Vengadores, Los Vengadores Illuminati (con Brian Reed como escolta en los guiones), Los Vengadores Oscuros o los Guerreros Secretos de Nick Furia (donde forma tándem con el guionista Jonathan Hickman). Todo ello ha hecho que Los Nuevos Vengadores, pese a su éxito, se convierta en un título ligero y de poca repercusión a nivel narrativo que, por supuesto, no ofrece muchas relecturas y que da como resultado una serie desigual e irregular en la que conviven números y arco argumentales muy bien llevados con otros totalmente intrascendentes o directamente mediocres. La serie sigue siendo entretenida, con un humor afortunado muy propio de su autor y un tratamiento de personajes interesante, pero que no parece, en última instancia, conducir a ningún lado concreto y no ser más que un eterno crossover interminable.


Habitual también en Los Nuevos Vengadores es el tratamiento de acción por parte de Brian Michael Bendis que peca, en exceso, de plantear, una y otra vez, grandes batallas que se reducen a enormes enfrentamientos de los héroes de turno contra hordas ingentes de villanos que siempre siguen una misma estructura y que sólo sirven para que el dibujante se desmarque con impresionantes splash pages grupales donde, en ocasiones, aparece Howard el Pato. Que estos miles de enemigos estén liderados por El Encapuchado, sean ninjas de La Mano, agentes de Hydra o ejércitos de skrulls genéticamente alterados es, al parecer, lo de menos. Y es que, si algo sabe hacer bien Brian Michael Bendis, es venderse y crear adicción aunque, demasiado a menudo en ocasiones, no acabe por cumplir las expectativas que nos crea resolviendo tramas apresuradamente o escamoteandonos esa respuesta que se presentía en el anterior número. Ahora una Edad Heróica se acerca en el horizonte y Los Nuevos Vengadores comandados por Brian Michael Bendis y John Romita Jr. seguiran al pie del cañon hasta que el cuerpo aguante y llegue el próximo crossover que lo cambie todo para siempre. Esperemos que esta nueva etapa saque lo mejor del guionista estadounidense y Los Nuevos Vengadores vivan una etapa verdaderamente heróica.


Ver también:
Powers de Brian Michael Bendis y Michael Avon Oeming

Spider-woman de Brian Michael Bendis, Brian Reed y Luna Brothers

Daredevil -Guionistas Sin Miedo (I)-
Daredevil -Guionistas Sin Miedo (II)-


5 de abril de 2010

-Powers de Brian Michael Bendis y Michael Avon Oeming-


Powers es para muchos la mejor obra del popular guionista Brian Michael Bendis en la que encontramos su característica manera de contar historias enmarcadas dentro del género negro y el cómic de superhéroes. Una obra con un planteamiento derivado de obras como el Top Ten de Alan Moore y Gene Ha o el Astrocity de Kurt Busiek y Brent Anderson aunque su principal referente es la propia serie Alias que el guionista realizó para Marvel junto a Michael Gaydos. Powers es una visión "intimista" y lejana a la caricatura, pese a lo que se pueda presuponer por el dibujo de Michael Avon Oeming, sobre el género superheróico. Esto no quiere decir que Powers carezca de humor en sus páginas, más bien al contrario, pero no es vehículo por el que transita la historia que pretende contarnos Brian Michael Bendis. Powers cuenta las desventuras de dos agentes de policia del Departamento de Homicidos que, en su día a día, se ven obligados a investigar casos donde suelen intervenir elementos metahumanos. De esta manera el agente Christian Walker, con un pasado misterioso a sus espaldas, junto su nueva compañera, Deena Pilgrim, se enfrentan cada día a lo desconocido con la única intención de hacer cumplir la ley. Una serie que le servió a Brian Michael Bendis para ganar el premio Eisner al Mejor Guionista de 2002 y 2003 y el premio a la Mejor Serie Nueva de 2001.


Powers cuenta a día de hoy con doce tomos recopilatorios en Estados Unidos publicados bajo el sello independiente Icon Comics de Marvel a pesar de que la colección comenzó a editarse en Image Comics en el año 2000 donde se dio a conocer por primera vez. En nuestro país recientemente Panini ha recuperado la edición de la serie en su nueva colección 100% Cult Comics con tres tomos vistos hasta la fecha: Para Siempre, Leyendas y Psicópata que retoman el punto donde dejó la serie Planeta de Agostini después de sacar al mercados los siete primeros arcos argumentales de la serie de Brian Michael Bendis y Michael Avon Oeming. Especialmente destacado es el tomo Para Siempre que rompe con la mecánica habitual de la serie para contarnos el pasado, el extenso pasado, de Chistian Walker con reminiscencias cinéfilas tan dispares a películas como 2001 Una Odisea En El Espacio de Stanley Kubrick ("un enorme puto guiño" como lo llama Brian Michael Bendis), el Conan el Bárbaro de John Milius, o Los Inmortales de Russell Mulcahy y que sirven para cerrar, de momento, algunas de las tramas más importantes del argumento que coleaban en la serie desde sus inicios.

En el apartado gráfico Michael Avon Oeming es uno de los artistas más vagos que se pueden encontrar en el mundo del cómic. Justificado por la lenta narrativa de Brian Michael Bendis se dedica en muchas ocasiones, literalmente, a copiar y pegar de una forma indiscriminada sus propias viñetas cosa que ralla en ocasiones lo obsceno cuando realiza primeros planos donde se limita a recortar y aumentar alguna imagen previa y en la que podemos notar fácilmente la correspondiente pérdida de definición que eso supone en el dibujo. Si a esto añadimos que el dibujo cartoon de Michael Avon Oeming, que recuerda al de Bruce Timm, puede ser de todo menos detallado y complejo no se entiende tanta austeridad de medios. En ocasiones para diferenciar una viñeta de otra Michael Avon Oeming juega con el color o con las sombras o se dedica a cambiar apenas unas líneas de expresión en los rostros de sus personajes. A todo esto ¿Quién Mató a Retro Girl?, el primer arco argumental de la serie, es ya una buena muestra del arte del dibujante estadounidense que, pese a todo, logra retener la atención del lector con la simplicidad y efectividad de su trazo que de alguna manera inesperada consigue resultar atractivo y que, eso sí, mejora a lo largo de la serie como podemos comprobar en Para Siempre.


Respecto al trabajo de Brian Michael Bendis en Powers encontraremos sus señas de identidad más características como son su devoción por los diálogos por encima de la acción, sus habituales personajes enfrentados a su propia existencia de carácter rudo y mal hablado o su acusado decompressive storytelling que encaja mucho mejor aquí que en otros trabajos suyos por encargo para Marvel en series como Los Nuevos Vengadores o Daredevil (pese a ser responsable de una de las mejores etapas de la historia del personaje junto a Alex Maleev). Powers resulta un entretenimiento ligero pero adictivo que resulta un "alivio" dentro del cómic mainstream y postmoderno de superhéroes. Una obra donde las virtudes de Brian Michael Bendis como narrador obtienen resultados para crear una mitología propia, no de primera referencia, pero si interesante de seguir en su evolución. A los seguidores del trabajo de este guionista y que lo han conocido en obras como Alias o en sus primeros trabajos para Caliber Comics e Image Comics, con las series Jinx y Goldfish, la lectura de Powers les resultará un paso más en esas historias de corte noir habituales en él. Para los que aún no conocen el trabajo de Brian Michael Bendis, o sólo han leído sus series más populares para Marvel, Powers puede ser una buena manera de conocer o reencontrarse con este autor en el que, quizás, sea su mejor trabajo hasta la fecha.


RecOMendados:
Powers: Para Siempre en Tengan Mucho Cuidado Ahí Fuera
Powers: Para Siempre en Sobre Cómic


Ver también:

Spider-woman de Brian Michael Bendis, Brian Reed y Luna Brothers

Daredevil -Guionistas Sin Miedo (I)-
Daredevil -Guionistas Sin Miedo (II)-


31 de marzo de 2010

-El Mal Que Hacen Los Hombres de Kevin Smith y Terry Dodson-

El Mal Que Hacen los Hombres es un cómic del director de cine y guionista de cómics Kevin Smith que tardó tres años en concluirse y que responde a sus morbosos intereses por el personaje de la Gata Negra. Ciertamente este personaje, creado en 1979 en los cómics de Spider-man por Stan Lee y Jack Kirby, ha sido muchas veces olvidado profundizando muy superficialmente en su psicología y sus motivaciones y siendo, no obstante, uno de los caracteres femeninos más atractivos y sugerentes de Marvel. Junto a los lápices del experto en curvas Terry Dodson y el entintado y el color de la esposa de este, Rachel Dodson, el director de Clerks se dispuso a narrar la historia definitiva del personaje ahondando en el pasado de Felicia Hardy como no se había hecho anteriormente. El resultado es una historia entretenida y amena, algo irregular, con un dibujo llamativo que se compenetra perfectamente con el humor que tan bien sabe manejar el "alterego" de Bob el Silencioso. Un cómic que bien vale una oportunidad y que la editorial Panini recupera este próximo mes de Abril dentro de su línea Marvel Deluxe después de haberla editado hace un tiempo en su formato 100% Marvel.

El Mal Que Hacen Los Hombres comienza con el asesinato de una vieja amiga de Felicia Hardy, alias la Gata Negra, que pronto se hará cargo de la investigación del caso lo cual le llevará a encontrarse en su camino con su adorado Spider-man. Juntos y casi por casualidad se verán inmersos en una oscura trama relacionada con drogas que esta dejando algunas muertes inexplicables a lo largo de la ciudad. Mientras más se acercan al culpable de estos crímenes más resuenan los ecos de su propio pasado en la cabeza de Felicia Hardy que le obligaran a enfrentarse a algunas de las decisiones más difíciles de su vida que ya creía haber tomado hace tiempo. La historia se centra así en la Gata Negra para ofrecernos una nueva perspectiva sobre ella y sus orígenes pero a su lado estará en todo momento Spider-man y también encontraremos una destacada aparición de Daredevil que nos trae al recuerdo la saga El Hijo del Diablo que el mismo Kevin Smith escribió en los primeros números de la desaparecida cabecera Marvel Knights y que Joe Quesada se encargó por entonces de dibujar. A este respecto El Mal Que Hacen Los Hombres guarda algún que otro guiño a aquella saga y su final resulta más que deudor de ella.

El estilo de Kevin Smith se encuentra presente durante toda la obra aunque hay una clara distinción entre la primera parte de la historia y la segunda que el guionista abordó después de un largo parón debido a sus obligaciones como director. La primera parte de la historia es mucho más distendida y llena de un humor ligero y picante que nos ofrece más de un buen momento y que deriva, en su segunda parte, hacía un territorio más oscuro y sórdido donde el humor desaparece en favor de una trama más dramática y adulta donde abundan los flashbacks y cobra especial relieve el tema de los abusos sexuales y el maltrato psicológico. El balance entre ambas partes parece algo desproporcionado y desigual pero la historia resiste el tirón y Kevin Smith sabe sortear la situación con habilidad para ofrecernos un relato sobre la fragilidad y la fuerza de un personaje como Felicia Hardy. Y es que, si algo se le suele dar bien a este autor, es tocar temas de cierto calado social habitualmente tabú en los cómics de superhéroes -aunque cada vez menos- de una forma distentida pero comprometida. Esta es una de las características del Kevin Smith guionista de cómics que normalmente sitúan sus historias un punto por encima de media (a pesar de no llegar a ser en ningún caso obras referentes del género).

Sin lugar a dudas, El Mal Que Hacen Los Hombres, es una de las mejores historias que se han escrito sobre La Gata Negra y si algo demuestra Kevin Smith con esta historia, como ya lo hizo en su breve etapa en Daredevil o en Green Arrow para DC, es que conoce a los personajes con los que trabaja y que, sin duda, es un auténtico fan de ellos. Por lo que se puede decir que El Mal Que Hacen Los Hombres gustará a los seguidores de la sexy superheroína y también al ocasional lector de Spider-man con una historia de las que hoy ya no se escriben en su serie regular. Es una lástima la irregularidad que Kevin Smith ha demostrado en su labor como guionista de cómics que le ha llevado en más de una ocasión a dejar alguna de sus obras pendientes o inconclusas como es el caso de Target la nueva historia de Daredevil, con protagonismo especial de Bullseye, que empezó a escribir en 2002 y de la que, a día de hoy, sólo se ha publicado un número y cuya segunda entrega seguramente nunca lleguemos a ver. Esta irregularidad es el principal defecto de un guionista que, por otro lado, ha demostrado su validez y su buen hacer en más de una ocasión.


Ver también:
Cine Om -¿Hacemos Una Porno? de Kevin Smith
The Big Freak-Effect Theory -Expediente (II)- Persiguiendo a Cels-

6 de marzo de 2010

-Terror Inc. de David Lapham y Patrick Zircher-


"Hace mil quinientos años, una maldición lo condenó a descomponerse durante toda la eternidad y a buscar miembros frescos para reemplazar los suyos. Hoy, Terror dirige una agencia que se dedica al espionaje y a los asesinatos. Alguien quiere verlo muerto, de una vez por todas. Una historia inquietante, repleta de sangre y vísceras escrita por David Lapham (Balas Perdidas) y dibujada por Patrick Zircher (Ironman) "

Terror es un personaje Marvel de esa larga y extensa lista de creaciones olvidadas y denostadas que la editorial ha ido dejando en el camino a lo largo de su historia y que en algunos casos malviven como secundarios en breves apariciones aquí y allá hasta que, de vez en cuando, son rescatados para darles una segunda oportunidad en forma de nueva serie o miniserie. En el caso de Terror se cumplen todos estos tópicos siendo un personaje que nació a finales de los años 80 del pasado siglo bajo el desaparecido sello Epic de Marvel en el que también se encontraban otros personajes de la antesala del terror como son Morbius o Licantropus. Terror no gozó del beneplácito del público en su momento y posteriormente sólo se le ha podido rastrear en algunos números aislados de series como Lobezno, Daredevil o The Punisher ejerciendo de villano de turno. Será en 2007, seis años después de la creación de línea MAX para lectores adultos de Marvel, cuando se publique una nueva miniserie sobre el personaje con guión de David Lapham y dibujo de Patrick Zircher en la que se echa una nueva mirada sobre la creación de Dan Chichester, Margaret Clark y Klaus Janson.

Terror Inc. es el nombre de esta miniserie que narra la epopeya de Terror un ser que hace mucho, mucho tiempo, fue un humano pero cayó en desgracia después de enfrentarse a un demonio que lo maldijo para toda la eternidad. Su cuerpo está condenado a descomponerse hasta el fin de los tiempos y la única manera que tiene de sobrevivir es sustituir sus miembros y órganos podridos por otros nuevos que Terror a menudo consigue de entre los cadáveres de sus víctimas. Después de aquello Terror conoció a un señor de la guerra para el que realizó grandes gestas militares durante años hasta que este cayó en la batalla. La esposa de su señor, Talita, acogió entonces a Terror como había hecho su marido anteriormente convirtiéndolo en su amante en la cama y su espada en la batalla. Un día, después de caer en una emboscada de sus enemigos, Talita fue mortalmente herida pero antes de morir le pidió a Terror que utilizase sus miembros para escapar de allí y vengarla otro día. A pesar suyo Terror accedió a su súplica y recurrió a la magia de una bruja y al revestimiento que su esposo herrero le fabricó para conservar el brazo de Talita y así poder seguir sintiendo su alma dentro suyo. En la actualidad Terror trabaja como mercenario y asesino a sueldo pero su último caso se le esta yendo de las manos porque alguien quiere verle muerto a toda costa.


Con este argumento el guionista David Lapham, más conocido por su obra Balas Perdidas, construye una historia llena de sangre y vísceras -como no podía ser de otra manera- con pequeños toques de humor negro que, no obstante, no resultan lo más marcado de la miniserie aunque se dejen entrever, por ejemplo, en los títulos de los diferentes capítulos que conforman la historia algunos tan llamativos como Un Poco de Ti, Un Poco de Mí (Pero Un Poco Más de Ti) o ¡El Mundo Está Loco, Loco, Loco, Y Ya Estoy Hasta Las Narices de Él! El relato se centra, casi exclusivamente, en la figura de Terror que acapara toda la atención de la historia casi subliminando cualquier otro aspecto destacable del cómic como suele ocurrir con otros personajes más conocidos como Masacre o Lobezno. La acción ininterrumpida y las escenas más macabras y sangrientas acaban por conformar un relato simple pero ameno donde el trabajo de Patrick Zircher, con su trazo desigual y grotesco, resulta todo un acierto que acaba por definir un producto destinado al consumo rápido y que podrán disfrutar sobretodo los seguidores de obras como los Marvel Zombies de Robert Kirkman.


Terror Inc. se incluye dentro de la llamada línea MAX aunque hoy en día este sello de la editorial Marvel carece de sentido pues las historias que podemos encontrar aquí en casi nada se diferencian de las que podemos ver en las series regulares de la llamada Casa de las Ideas. De esta manera, la violencia presente en Terror Inc., por ejemplo, es exactamente la misma que podríamos ver actualmente en los Dark Avengers de Brian Michael Bendis y Mike Deodato Jr. o X-Force de Craig Kyle y Chris Yost. Con el sexo, que es otra de las cuestiones por las que supuestamente existe este sello para lectores adultos, pasa otro tanto de lo mismo pues la mayoría de las veces este es inexistente o esta tan cohibido como en el resto del Universo Marvel. Por lo que llegamos a la conclusión de que la única razón para incluir una serie como Terror Inc. dentro de la línea MAX es ahorrarse la encriptación de las palabras malsonantes del relato como suele ocurrir habitualmente en el resto de cómics Marvel donde se dejan a la interpretación del lector. En nuestro país Panini acaba de publicar Terror Inc. dentro de su colección 100% Marvel cuyo precio y formato invita, como mínimo, a darle una oportunidad.


Ver también:
Terror Inc. en Nuestros Cómics

2 de marzo de 2010

-Spider-woman de Brian Michael Bendis, Brian Reed y Luna Brothers-


La historia de amor entre Brian Michael Bendis y Spider-woman viene ya de muy lejos. Ya en 1995, cuando el exitoso guionista de Los Nuevos Vengadores y Powers apenas había desembarcado en Marvel, ya planteó la posibilidad de realizar un proyecto con Jessica Drew como protagonista. La propuesta no llegó a concretarse en su momento, sobretodo por las reticencias de la editorial a trastocar un personaje que aún podía serles útil, aunque de ello salió algo positivo. Tomando algunas de las ideas que el guionista tenía en mente para Spider-woman creó junto a Michael Gaydos la serie Alias donde aparecía por primera vez otro de los personajes fetiches del guionista: Jessica Jones. Creada desde cero para la ocasión y otorgándole un pasado en el Universo Marvel mediante la retrocontinuidad Brian Michael Bendis consiguió una obra a medio camino del género negro y el cómic de superhéroes. A pesar de ello la idea de realizar una serie con Spider-woman no desapareció de la mente del pólemico guionista que se las arregló para incluirla en su alineación en Los Nuevos Vengadores cuando se hizo cargo de la serie para acabar dándole una relevancia dentro del Universo Marvel (a pesar de las revelaciones de Invasión Secreta) que desde los años 70 no había tenido el personaje.


Finalmente, en 2009, Brian Michael Bendis cumplió su sueño y desde Marvel le dieron luz verde para crear una nueva serie regular de Spider-woman en la que le acompañaría en el apartado gráfico su antiguo compañero Alex Maleev con el que ya coincidió en su larga temporada en Daredevil. Antes de enrolarse en esta nueva aventura Brian Michael Bendis junto al también guionista Brian Reed, cuyo tándem ya nos ofreció en su momento el especial Los Nuevos Vengadores: Iluminati, decidieron volvernos a contar el orígen de Spider-woman a modo de introducción de lo que seria la futura serie del personaje. En el apartado gráfico encontramos a los Luna Brothers que con su dibujo simple y minimalista, carente de fondos, y una paleta de colores muy básica nos recuerdan a los trabajos de Adi Granov. Esta miniserie se acabó bautizando con el explícito título de Spider-Woman: Origin y en ella encontraremos una actualización de los orígenes de la heroína creada en 1977 por Archie Goodwin, Sal Buscema y Jim Mooney que debutó en el número #32 de la revista Marvel Spotlight de aquel mismo año.

La historia comienza al pie de la montaña Wundagore, donde los investigadores británicos Jonathan y Miriam Drew realizan estudios y experimentos genéticos para el gobierno, utilizando como cobayas arácnidos de todo tipo. Cuando por un accidente de laboratorio Miriam Drew recibe la descarga de un rayo recombinador de ADN estando embarazada todos se ponen en lo peor temiendo que el feto haya sido afectado. A pesar de ello la pequeña Jessica Drew nacerá sin rastro de ninguna malformación o mutación. No obstante, a los siete años, la pequeña comenzará a mostrar algunos signos de alteraciones genéticas que parecen predecir un desenlace fatal. Su padre asumiendo que muerte es irreversible dedice proseguir sus experimentos para al menos sacar provecho para sus investigaciones. La tragedia se acaba de desatar cuando su esposa descubre la terrible verdad al tiempo que los poderes de Jessica Drew hacen acto de presencia de manera fatal atacando a sus dos progenitores. Después de desmayarse despierta diez años más tarde en las instalaciones de la organización terrorista Hydra que tienen un objetivo claro para ella: entrenarla y adiestrarla para convertirla en su arma definitiva.


Brian Michael Bendis y Brian Reed actualizan el orígen de Spider-woman en un relato sin demasiadas florituras ni matices en el que no encontramos ni rastro del acusado decompressive storytelling del que suelen hacer gala el guionista de Invasión Secreta y Dinastía de M. El cómic puede resultar hasta cierto punto interesante para los lectores que deseen conocer algo más de la historia del personaje. Un producto entretenido y fácilmente digerible si dejamos a un lado su escasa trascendencia y la sensación de horror vacui que nos produce el dibujo de los Luna Brothers más dotados para la animación que para la narrativa de cómics. En esta ocasión Panini ha decidido editar estar miniserie dentro de su colección 100% Marvel de manera que resulta asequible para todos los bolsillos. Además desde la editorial parecen haber mejorado un poco el formato lo cual es de agradecer. Esta miniserie, en definitiva, puede ser un buen anticipo para abrir boca mientras esperamos la llegada de la nueva serie regular de la Spider-woman original del Universo Marvel y comprobar si de verdad la espera ha válido la pena.


Ver también:
Daredevil -Guionistas sin Miedo (I)-

Daredevil -Guionistas sin Mierdo (II)-